Una multitud de ciudadanos y turistas se congregó en la provincia para vivir las tradicionales actividades oficiales por el 9 de Julio. La jornada conmemorativa combinó el fervor popular en las calles con los actos institucionales protocolares, reafirmando el rol histórico de Tucumán como cuna de la Patria.
La agenda festiva inició temprano en la Plaza Independencia con el clásico chocolate patrio compartido entre los asistentes. Seguidamente, el gobernador Osvaldo Jaldo recibió a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, para encabezar el izamiento de la enseña patria en honor a los congresales de 1816. Las calles también fueron escenario de un multitudinario desfile cívico-militar que contó con el paso de delegaciones escolares, agrupaciones tradicionalistas, organizaciones civiles y fuerzas de seguridad.

El plano institucional se trasladó luego a la Catedral Nuestra Señora de la Encarnación para el Solemne Tedeum, oficiado por el arzobispo Carlos Sánchez. En su mensaje, el líder religioso instó a la sociedad y a los dirigentes a priorizar el diálogo, deponer los enfrentamientos y trabajar en consensos orientados al bien común y a una Argentina más justa.
El evento congregó a un amplio arco político y civil, destacándose la presencia del vicegobernador Miguel Acevedo; el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir; la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto; y la intendenta local, Rossana Chahla, además de ministros, legisladores, referentes judiciales, militares y religiosos.
















