Este martes a las 20 horas, la Selección Argentina se enfrentará a Benín en un encuentro amistoso que quedará marcado en la historia como el último en el que Lionel Messi vista la camiseta de la Albiceleste. El director técnico Lionel Scaloni definió el once titular con un claro sentido de reconocimiento, convocando a los jugadores que han sido parte del recorrido deportivo desde 2018, incluyendo a los campeones del mundo y a los subcampeones.
En el arco se mantendrá Emiliano Martínez, quien ha sido figura indiscutible en la etapa más exitosa de la selección. La defensa central estará integrada por Cristian Romero y Nicolás Otamendi, la dupla que ha dado solidez y jerarquía a la zaga durante los últimos años. Por el lateral izquierdo reaparecerá Nicolás Tagliafico, ya recuperado de las molestias físicas que le impidieron participar en los dos encuentros anteriores.
En el carril derecho, la ausencia de Nahuel Molina —suspendido— y de Gonzalo Montiel —no convocado— abre la oportunidad para Agustín Giay, quien se perfila como titular en ese sector. El mediocampo, por su parte, tendrá un regreso muy esperado: Rodrigo De Paul, que no fue citado en los partidos previos, vuelve al equipo para compartir este encuentro especial junto a Lionel Messi.
Acompañando a De Paul en la mitad de cancha estarán Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, conformando un trío que combina experiencia, equilibrio y proyección hacia el arco rival. La delantera tendrá el brillo y la historia asegurados: Lionel Messi será el eje del ataque, y compartirá la responsabilidad ofensiva con Lautaro Martínez y Julián Álvarez, las dos figuras que han mostrado mayor contundencia en el arco contrario.

La formación confirmada sería entonces: Emiliano Martínez; Agustín Giay, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Julián Álvarez. En la dirección técnica seguirá Lionel Scaloni, quien ha construido este ciclo junto al capitán.
El partido se convierte así en un homenaje deportivo y emotivo. Más allá del resultado, lo que prevalecerá será la imagen de Lionel Messi despidiéndose del público argentino junto a compañeros que lo acompañaron en las conquistas más grandes del fútbol nacional. La camiseta número 10 quedará vacante, pero el legado que deja permanecerá en cada rincón del fútbol argentino.
















