El final de junio y el inicio de julio traerán un cambio marcado en las condiciones climáticas de gran parte de la Argentina. El ingreso de un sistema frontal de origen polar provocará un nuevo descenso de las temperaturas, acompañado de lluvias, nevadas y fuertes ráfagas de viento que afectarán a varias provincias, incluida Tucumán.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya emitió alertas de distintos niveles por estos fenómenos, que se extenderán progresivamente desde la Patagonia hacia el centro y el norte del territorio, con una permanencia estimada hasta el miércoles 8 de julio.
Cómo evolucionará el tiempo
La masa de aire muy frío avanzará de sur a norte, haciendo que los valores térmicos queden por debajo de lo habitual para esta época del año. Además del descenso de temperatura, se registrarán precipitaciones de variada intensidad, acumulación de nieve en zonas cordilleranas y vientos fuertes, especialmente en la Patagonia, el oeste del país y sectores costeros del litoral.

Tras un breve alivio en las últimas jornadas, el frío volverá a ser el protagonista: se esperan heladas tempranas y mínimas cercanas o inferiores a los 0 °C en amplias regiones, mientras que las máximas se mantendrán bajas durante casi toda la semana.
Recomendaciones
Las autoridades aconsejan consultar siempre los pronósticos oficiales, ya que las zonas de alerta pueden modificarse con el paso de las horas. En áreas con vientos intensos se sugiere evitar actividades al aire libre y asegurar objetos que puedan ser desplazados por las ráfagas. En zonas con lluvia o nieve, se recomienda extremar los cuidados al transitar por rutas y caminos, debido a la posible reducción de visibilidad y el deterioro de las condiciones de circulació















