En el marco de una conferencia de prensa posterior a un encuentro con empresarios y funcionarios, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, expuso los lineamientos de un proyecto integral orientado a modificar el funcionamiento del transporte urbano en la capital. La iniciativa surge de un diagnóstico técnico sobre los costos, los trayectos y la demanda, con el objetivo de responder a los reclamos de los vecinos y optimizar el uso de las unidades en circulación.
El diagnóstico oficial indicó que en la actualidad únicamente entre el 15% y el 18% de la población utiliza el colectivo, al tiempo que las firmas prestadoras registraron una caída del 30% en la masa de pasajeros. Frente a esta situación, la propuesta municipal busca incentivar el uso del colectivo y desalentar el tránsito vehicular privado, contemplando herramientas complementarias como la implementación del estacionamiento medido.
Entre las medidas centrales del proyecto figura el rediseño de los itinerarios hacia un esquema zonal para descongestionar el microcentro y evitar la superposición ineficiente de líneas urbanas e interurbanas sobre las mismas arterias, lo cual genera costos operativos, gasto de combustible y contaminación. Asimismo, para agilizar los tiempos de viaje y mejorar las frecuencias, se prevé distanciar las paradas de colectivos, pasándolas de los 150 metros actuales a un rango de 400 metros entre cada una.

Respecto al parque automotor y las condiciones del servicio, la intendenta planteó seleccionar las 240 o 250 mejores unidades operativas que poseen las empresas para cubrir los requerimientos de la ciudad de manera eficiente sin incurrir en desembolsos inmediatos. Por otro lado, remarcó la importancia de que las compañías privadas capaciten a los choferes en el trato y los buenos modales hacia los usuarios, señalando que la conducta de los conductores representa el segundo reclamo más recurrente de los pasajeros.
En cuanto a la implementación, la jefa municipal adelantó que, si bien los pliegos de licitación se encuentran listos, se solicitará al Concejo Deliberante la declaración de la emergencia en el transporte para ejecutar los cambios en un lapso de 60 días. Por último, en materia tecnológica, la intendenta aclaró que no se invertirá en nuevas aplicaciones para monitorear el arribo de las unidades, ya que se aprovecharán las funciones de seguimiento que ya brinda el sistema SUBE.
















