El Grupo F de la Copa del Mundo se puso en marcha con un espectáculo de alto voltaje en territorio estadounidense. En el AT&T Stadium de Arlington, Texas, Países Bajos y Japón protagonizaron un cambiante empate 2-2 que dejó a ambos seleccionados con sabor a poco pero con un punto en el bolsillo en su estreno mundialista. El encuentro, de trámite vibrante y con opciones para los dos lados, reflejó la paridad de una zona donde los asiáticos quedaron transitoriamente en la cima por criterios de ordenamiento, seguidos muy de cerca por el combinado conducido por Ronald Koeman.
Tras una primera mitad intensa donde los neerlandeses avisaron temprano a través de Donyell Malen y los nipones replicaron con transiciones veloces que exigieron a Bart Verbruggen, las emociones fuertes llegaron en el complemento. Apenas reanudado el juego, el capitán Virgil van Dijk rompió el cero con un certero cabezazo que se metió tras impactar en el poste. La reacción japonesa no tardó en llegar: a los 12 minutos, Keito Nakamura enganchó hacia adentro y firmó el empate con un remate rasante. Poco después, Crysencio Summerville volvió a adelantar a la “Naranja Mecánica” con un zurdazo con efecto que castigó el palo derecho de Zion Suzuki, devolviéndole el control táctico a los europeos.

Cuando el partido parecía entrar en el terreno de control neerlandés, la insistencia de los Samuráis Azules dio sus frutos en el tramo final. A falta de dos minutos para el cierre del tiempo reglamentario, un tiro de esquina ejecutado desde la banda izquierda derivó en un frentazo del ingresado Koki Ogawa que, tras un leve desvío en Daichi Kamada, descolocó por completo al arquero rival para sellar el 2-2 definitivo. Con este resultado, Países Bajos ya palpita lo que será su segundo examen frente a Suecia el próximo sábado 20 de junio, mientras que Japón buscará revalidar sus buenas sensaciones ante Túnez el domingo 21.
















