El público decidió dejar fuera de la competencia a Nigro debido a su bajo perfil y falta de protagonismo dentro de la casa. La audiencia consideró que el participante no generaba suficiente contenido ni se definía por ningún bando, manteniéndose al margen de los conflictos incluso después de haber recibido una advertencia de Gran Hermano para que reaccionara.
Tras su salida, el exjugador enfrentó un tenso debate en La Cumbre stream, donde el conductor Santiago del Moro cuestionó con dureza su pasividad. Ante esto, Nigro asumió las dificultades que tuvo para encajar en el encierro, reconociendo que el ritmo del juego fue más rápido de lo que pudo procesar y que se sintió desestabilizado y sin confianza tras las eliminaciones de Zunino y Nenu, sus principales aliados.

A pesar de la insistencia de Del Moro, quien le recriminó no haber aprovechado el llamado de atención de Big Brother para convertirse en protagonista, el eliminado se plantó firmemente en su postura. Explicó que su intención original era armar estrategias y leer las placas de nominación, pero descartó por completo recurrir a la victimización para ganarse a la gente, asegurando que ese estilo de juego no va con su personalidad.
La tensión del stream aumentó con la intervención de los panelistas. Mientras que Tato se mostró más comprensivo, Eugenia lanzó una crítica letal al calificarlo como un “adorno” cuyo paso por la casa no alteró absolutamente nada, comparando su desempeño con un electrocardiograma plano. Frente a los ataques, Nigro se mantuvo firme en que prefirió ser fiel a sus formas antes que forzar un personaje lábil para las cámaras.
















