El Departamento de Estado de los Estados Unidos dispuso la revocación del visado a la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, como medida de reciprocidad frente a la demora del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en otorgar el plácet diplomático a Daniel Pérez, el candidato a embajador propuesto por la Casa Blanca. Según detalló un alto funcionario norteamericano, la determinación no implica la expulsión del país de la diplomática —quien ejerce el cargo desde junio de 2023—, sino que la credencial le será restituida una vez que Brasilia resuelva la situación de las solicitudes de visado pendientes para los funcionarios de la administración de Donald Trump.
La escalada diplomática entre ambas naciones suma además un antecedente reciente tras la negativa del Palacio Itamaraty, conducido por el canciller Mauro Vieira, de conceder visados a los subsecretarios norteamericanos Riley M. Barnes y Samuel Samson. Las autoridades brasileñas fundamentaron el rechazo a la delegación de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo ante la sospecha de posibles injerencias en el sistema electoral de cara a las elecciones presidenciales del 4 de octubre, escenario donde la Casa Blanca ha mostrado públicamente su respaldo al senador y candidato opositor Flávio Bolsonaro frente al oficialismo del Partido de los Trabajadores.

El conflicto político transcurre de manera paralela a un diferendo en el plano económico y comercial. Días atrás, Brasil inició formalmente un reclamo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) debido a las gravámenes adicionales aplicados por la gestión de Trump a productos brasileños bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio, con aranceles que alcanzaron un acumulado de hasta el 37,5%. Mientras el nombramiento de Pérez aguarda la ratificación del pleno del Senado estadounidense, el Poder Ejecutivo norteamericano insiste en que las medidas adoptadas buscan restablecer el equilibrio en las relaciones bilaterales.
















