La Selección de España alcanzó la gloria máxima al derrotar por 1-0 a Argentina en una intensa y dramática final de la Copa del Mundo 2026, celebrada en el MetLife Stadium de East Rutherford. En un encuentro sumamente disputado que requirió de la prórroga tras igualar sin goles en los noventa minutos reglamentarios, el conjunto europeo logró desequilibrar la balanza en el segundo tiempo suplementario para alzar el segundo título mundial de su historia, repitiendo la hazaña conseguida en Sudáfrica 2010. El trámite del partido resultó adverso y muy complejo para el combinado sudamericano, que debió batallar en inferioridad numérica durante todo el tiempo extra debido a la expulsión por doble amonestación del mediocampista Enzo Fernández en el cierre del período regular.
El evento definitivo del certamen comenzó con un marco imponente que incluyó la salida del trofeo al campo de juego de la mano de las leyendas Mario Alberto Kempes y Andrés Iniesta, la interpretación de las estrofas del himno argentino a cargo de la cantante María Becerra, y un espectacular show musical de mediotiempo que reunió a estrellas internacionales como Madonna, BTS, Justin Bieber y Shakira. Una vez iniciada la acción bajo el arbitraje de Slavko Vincic, el trámite mostró paridad y fricción desde los primeros compases del juego. España avisó temprano con un disparo de Lamine Yamal contenido por Emiliano Martínez, mientras que el cuerpo técnico de Lionel Scaloni debió afrontar un imprevisto importante a los 43 minutos de la primera etapa, momento en el que el defensor Lisandro Martínez se vio obligado a abandonar la cancha por una lesión, permitiendo el ingreso de Nicolás Otamendi a la zaga central.
Durante la segunda mitad, el técnico español Luis de la Fuente movió el banco de suplentes de manera estratégica introduciendo variantes ofensivas como Pedri y Ferran Torres, mientras que la Albiceleste apostó por el ingreso de Leandro Paredes para equilibrar el mediocampo. El arquero argentino se convirtió en una de las figuras al sostener el cero con notables intervenciones ante remates de Dani Olmo y Pau Cubarsi. No obstante, las complicaciones se profundizaron para el equipo capitaneado por Lionel Messi sobre los 47 minutos del segundo tiempo, cuando Enzo Fernández recibió su segunda tarjeta amarilla tras una infracción sobre Cubarsi y dejó a su equipo con diez hombres justo antes de sellar el empate que forzó la prórroga.

En el tiempo suplementario, la superioridad numérica le permitió a la Roja inclinar la cancha a su favor y generar aproximaciones de peligro mediante Nico Williams. Scaloni reestructuró la defensa con el ingreso de Marcos Senesi y recibió una amonestación por protestar, pero la resistencia argentina finalmente se quebró a los 2 minutos del segundo tiempo del alargue, cuando Ferran Torres capitalizó una oportunidad clave para marcar el 1-0 definitivo. En los instantes finales del encuentro, la Albiceleste buscó la igualdad con orgullo a través de un tiro de esquina y un posterior remate de Messi que fue rechazado por Mikel Merino, pero España aguantó con firmeza los embates y terminó celebrando la obtención de una nueva Copa del Mundo.
















