River Plate cayó por 1-0 ante Gimnasia y Esgrima La Plata en el estadio Juan Carmelo Zerillo, agudizando su momento futbolístico en el arranque del semestre. En la alineación titular expuesta por el entrenador Eduardo Coudet, la labor defensiva mostró desajustes generales: el arquero Santiago Beltrán lució dudoso en la jugada del gol local, mientras que Gonzalo Montiel y Marcos Acuña sufrieron complicaciones en el retroceso por las bandas, sumándose a la salida del ex lateral de Sevilla tras padecer una molestia física en el complemento. Por su parte, la zaga central conformada por Lucas Martínez Quarta y Nicolás Otamendi expuso desacoples ante los escasos avances del rival, perdiendo la marca en la acción del único tanto del partido.
En el sector medio y el ataque, el equipo de Núñez tampoco logró articular un funcionamiento coordinado para generar situaciones claras de gol. La dupla de mediocampistas centrales integrada por Mauro Arambarri —quien fue reemplazado en el descanso tras un golpe en el inicio— y Lucas Silva se mostró imprecisa y desordenada para contener las transiciones del conjunto platense, en tanto que Tomás Galván tuvo escasa participación con la pelota durante los 90 minutos. En el frente ofensivo, Ángel Correa aportó apariciones aisladas con remates de media distancia antes de ser sustituido, Joaquín Freitas se desplegó por el sector derecho con disparos y esfuerzo físico, y Lucas Beltrán lució falto de ritmo con escasas intervenciones en el área rival.

Los futbolistas que ingresaron desde el banco de suplentes no lograron torcer la dinámica del desarrollo. Fausto Vera sumó minutos en lugar de Arambarri sin generar cambios significativos en la contención, mientras que Facundo González debió reubicar la banda izquierda ante la salida de Acuña. Asimismo, las modificaciones posteriores que dispusieron los ingresos de Rafael Santos Borré, Facundo Colidio y Lautaro Pereyra no aportaron soluciones futbolísticas para revertir el resultado antes del cierre sancionado por el árbitro.
















