La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa un escenario de extrema tensión que llevó a las autoridades locales a solicitar al Gobierno central español el cierre inmediato del paso fronterizo con Marruecos y el despliegue de las Fuerzas Armadas. La medida responde a una irrupción masiva en la que miles de jóvenes marroquíes avanzaron desde Castillejos hacia el límite territorial, logrando sortear los controles y traspasar las barreras de contención ante la falta de custodia policial en la zona.
El colapso de los puestos de control generó un cuadro de emergencia social y humanitaria en el enclave español en el norte de África. La Junta de Portavoces de la Asamblea local debió convocar a un encuentro extraordinario y de urgencia luego de que cientos de personas lograran ingresar a pie sobrepasando el espigón del Tarajal. Según precisó el alcalde-presidente de la ciudad, Juan Vivas, la recepción de más de 1.500 migrantes por vía marítima durante los últimos nueve días —a un ritmo promedio de 200 ingresos diarios— saturó por completo la capacidad de los centros de acogida para adultos y menores.

Esta vertiginosa llegada contrasta con los registros oficiales del año, los cuales no contabilizaban ingresos por vía marítima hacia Ceuta hasta mediados de julio, habiéndose registrado apenas cuatro accesos por esa misma vía a lo largo de 2025. Vale destacar que tanto Ceuta como Melilla representan los únicos puntos limítrofes terrestres que posee la Unión Europea en el continente africano, en un contexto donde la principal vía de migración irregular hacia España continúa concentrándose en el archipiélago canario.
Frente a la crisis en el territorio fronterizo, el Ministerio del Interior de España informó que se encuentra coordinando acciones para brindar una respuesta ágil a la contingencia. En ese marco, el titular de la cartera, Fernando Grande-Marlaska, confirmó que se trasladará este viernes a la ciudad autónoma con el objetivo de supervisar el desarrollo de los acontecimientos sobre el terreno.
















