El Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá ya dejó atrás la etapa de octavos de final y avanza hacia sus instancias más definitorias. En esta fase se vieron actuaciones de gran nivel, por lo que se armó el equipo ideal con los jugadores que más se destacaron y fueron clave para que sus selecciones consiguieran la clasificación.
En el arco figura Orlando Gill, de Paraguay. Aunque su equipo quedó eliminado, el arquero respondió de forma sobresaliente frente a Francia, uno de los candidatos al título, y solo recibió un gol de penal. En la defensa, el lateral derecho es Pedro Porro, de España, quien cerró muy bien su banda y aportó en ataque, marcando incluso un gol. En el centro de la línea aparecen Cristian Romero, de Argentina, que fue el más firme de su defensa y además anotó el tanto que inició la remontada ante Egipto, y Nico Elvedi, de Suiza, quien mantuvo un rendimiento impecable y ayudó a mantener la valla invicta contra Colombia. Completa la defensa el lateral izquierdo Nico O’Reilly, de Inglaterra, que mostró solidez en su zona y llegadas peligrosas frente a México.
En el mediocampo se ubican tres jugadores de gran incidencia. Azzedine Ounahi, de Marruecos, fue uno de los mejores de la etapa, con dos goles y una gran labor tanto en la recuperación como en la distribución del juego. Leandro Paredes, de Argentina, cumplió una actuación perfecta, con un despliegue notable y un quite decisivo en el final que permitió el gol de la victoria. Jude Bellingham, de Inglaterra, fue la figura ante México al marcar dos goles fundamentales para el pase a la siguiente ronda.

En la zona de ataque están Enzo Fernández, de Argentina, quien definió la remontada con el gol del 3-2 ante Egipto; Charles De Ketelaere, de Bélgica, autor de los dos primeros tantos en la contundente victoria por 4-1 sobre Estados Unidos; y Erling Haaland, de Noruega, que con dos goles espectaculares puso fin a las aspiraciones de Brasil. Como director técnico del equipo ideal se eligió a Rudi García, de Bélgica, por haber diseñado un planteo muy efectivo que transformó un partido que parecía parejo en una goleada clara.
















