Los trabajos de restauración y puesta en valor de la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, en la localidad de Chicligasta, departamento Simoca, dejaron al descubierto un importante vestigio de la historia de Tucumán. Tras realizar excavaciones en el interior del templo, un equipo de arqueólogos halló un antiguo piso construido con ladrillones cocidos que data del año 1797, siendo este el nivel de ocupación más antiguo registrado hasta ahora en el edificio. El hallazgo se produjo a partir de un sondeo realizado en la zona frente al altar, con el fin de recuperar datos sobre la arquitectura y la historia del lugar.
La intervención, organizada por el Ente Cultural de Tucumán a través de su Dirección de Patrimonio Cultural y en conjunto con el Consejo Federal de Inversiones, permitió identificar en total tres niveles de pisos que corresponden a distintas etapas de construcción. Junto al suelo de 1797, se detectaron otros dos: uno vinculado a las reformas llevadas a cabo entre 1949 y 1950, y otro correspondiente a las refacciones realizadas en la década de 1980. Según los especialistas, el estudio de estos estratos ayuda a reconstruir cómo evolucionó el edificio y cómo fueron cambiando su estructura y uso con el paso del tiempo.

Desde el organismo provincial destacaron que estas tareas confirman el compromiso con la protección y el estudio del patrimonio histórico de la provincia, asegurando que la restauración general se haga respetando y conservando todo el valor arqueológico del sitio. Por el momento, los trabajos continúan en paralelo con las obras de acondicionamiento, y se espera que en las próximas etapas surjan nuevos datos o hallazgos que serán dados a conocer por las autoridades correspondientes.
















