El escenario político en las provincias argentinas ha comenzado a reconfigurarse tras la confirmación de la fecha de votación en Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo oficializó, mediante la firma de un decreto realizado el 28 de julio, la convocatoria a elecciones provinciales para el próximo 9 de mayo. La medida implica un distanciamiento formal respecto de los comicios nacionales previstos para octubre y establece que la jornada se desarrollará mediante el formato de boleta de papel tradicional, sin la realización de primarias PASO. Durante esa cita electoral se renovarán los cargos de gobernador y vicegobernador, 49 bancas de diputados provinciales, 19 intendencias y 93 comisionados comunales. A su vez, la normativa tucumana incorporará por primera vez la exigencia de “ficha limpia” para quienes busquen ocupar postulaciones electivas o cargos en la función pública.
El anuncio en la provincia norteña generó repercusiones inmediatas en el plano local. Desde La Libertad Avanza provincial, su titular Lisandro Catalán cuestionó la decisión de separar las fechas al sostener que la contienda pondrá en discusión la continuidad de modelos pasados frente a una alternativa de cambio. Asimismo, la fuerza libertaria contrapuso a la medida la necesidad de eliminar el sistema de acoples y avanzar hacia una lista única por espacio para reducir los costos del proceso y otorgar mayor transparencia a la votación.

A pesar de las intenciones expresadas desde el Gobierno nacional para alinear el calendario y celebrar comicios simultáneos en todo el país, diversos mandatarios provinciales, incluidos varios distritos alineados con el Poder Ejecutivo, evalúan seguir el camino de la separación. Quienes analizan desmarcar la agenda local buscan evitar la interferencia de la disputa presidencial en las discusiones de sus distritos. Entre los argumentos argumentados para justificar el desdoblamiento se mencionan las diferencias entre los regímenes electorales y las eventuales complicaciones técnicas para la ciudadanía al momento de emitir el voto bajo dos sistemas distintos en una misma jornada. En los despachos de algunas de las provincias de mayor peso se coincide en que la tendencia mayoritaria apunta a desvincular las fechas, barajando incluso la posibilidad de coordinar un mismo día para la votación provincial.
El mapa nacional exhibe ritmos heterogéneos según la región. En Neuquén, la gestión de Rolando Figueroa proyecta separar los comicios sin haber fijado todavía un día definitivo, mientras que en Mendoza el gobernador Alfredo Cornejo aplicará las disposiciones de su Código Electoral provincial, que impone realizar las elecciones locales en fechas diferenciadas de las nacionales, proyectando su convocatoria hacia mediados de 2027. En Santa Fe, Maximiliano Pullaro tiene previsto fijar los comicios locales en el mes de junio, al tiempo que en Jujuy la decisión de desdoblar se mantiene firme a la espera de una confirmación en el calendario.
En otros puntos del país, la definición permanece bajo análisis. En Catamarca, el gobernador Raúl Jalil contempla dos escenarios: adelantar la votación a marzo o mantener la unificación con la fecha nacional de octubre. En la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno Jorge Macri supedita la posibilidad de desdoblar a la evolución de las negociaciones políticas entre el PRO y La Libertad Avanza. Por su parte, en Entre Ríos, Chaco y San Luis, encabezadas por Rogelio Frigerio, Leandro Zdero y Claudio Poggi, las evaluaciones técnicas y políticas para definir la conveniencia de marchar por separado se extenderán hasta finales de año.
Finalmente, las posturas en el resto de los distritos muestran matices particulares. Mientras en la provincia de Buenos Aires sectores cercanos al gobierno de Axel Kicillof vislumbran ventajas en mantener la elección unificada, en Córdoba y Misiones las administraciones de Martín Llaryora y Hugo Passalacqua postergan una definición amparándose en los plazos vigentes. Por último, las provincias de Santiago del Estero y Corrientes no forman parte de este debate por haber elegido sus cargos ejecutivos en el período previo.
















