El episodio ocurrido en territorio salteño —donde se secuestraron 66 kilos de cocaína tras un intento de apoderamiento de la carga— amplió sus consecuencias en Tucumán: la Policía provincial confirmó que ya son 11 los efectivos pasados a disponibilidad en el marco de una investigación administrativa paralela a las causas judiciales que tramitan en Salta y Tucumán.
Cómo comenzó el hecho
Dos mujeres —una cosmetóloga y una médica de Gendarmería Nacional— viajaban en una camioneta Renault Duster con 66 kilos de cocaína ocultos en un doble fondo. Fueron interceptadas por un grupo armado que disparó para detenerlas y quedarse con la droga. Según la hipótesis de la Justicia, se trataría de una “mejicaneada”: una modalidad en la que una banda intenta robar el cargamento de otra organización criminal.
La intervención de los policías tucumanos
Cuatro efectivos de la fuerza provincial se presentaron en el lugar, aunque el hecho ocurrió fuera de su jurisdicción. Justificaron su presencia diciendo que un automovilista les advirtió del ataque, pero surgieron serias irregularidades:
- Usaron una camioneta que estaba secuestrada por orden judicial en otra causa.
- No registraron la salida ni el uso de ese vehículo en los libros de guardia.
- No contaban con autorización formal para actuar en territorio salteño.

Medidas adoptadas
- El jefe de la Policía, Joaquín Girvau, aseguró que la pesquisa interna avanza independientemente de lo que resuelvan los tribunales: “Vamos a llegar hasta el fondo, caiga quien caiga”.
- La Justicia Federal de Salta secuestró las armas reglamentarias de los cuatro policías presentes y de otros tres que estaban de guardia en el destacamento de 7 de Abril.
- En Tucumán se abrió una causa específica por el uso indebido del vehículo secuestrado, a cargo de la fiscal Mariana Rivadeneira.
Nuevas líneas de investigación
Los peritos no hallaron vainas servidas en el lugar pese a la intensidad de los disparos, por lo que se analiza si los efectivos habrían retirado esas pruebas para dificultar la identificación de los atacantes. Se estudian además los proyectiles recuperados y el contenido de los teléfonos celulares incautados.
El caso pone nuevamente bajo la lupa la zona de límite entre Tucumán, Salta y Santiago del Estero, conocida como la “triple frontera del NOA”, por su uso frecuente en operaciones de narcotráfico y contrabando.
















