A medida que pasan las horas, la investigación en torno al trágico choque aéreo en Recreio dos Bandeirantes, en el que perdieron la vida seis personas —entre ellas el streamer argentino Gaspi, el realizador Lucas Vignale y el músico estadounidense Oliver Tree— comienza a sumar elementos clave. Según información que trascendió a través del portal brasileño G1 (O’Globo), una de las aeronaves involucradas arrastra un antecedente administrativo por falta de transparencia ante los organismos de control.
Los informes señalan que la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil había sancionado en julio de 2025 a Oswaldo de Luca Filho, propietario del helicóptero con matrícula PP-MAC (la unidad que posteriormente se precipitó e incendió en el playón). De acuerdo con la resolución de la agencia, el dueño se había negado formalmente a exhibir libros de actas, registros contables, estadísticas y documentación obligatoria requerida por los inspectores. En aquella oportunidad, al tratarse de una primera infracción, las autoridades le aplicaron una multa económica mínima de 8.000 reales.
La última imagen antes del impacto
En paralelo a los avances periciales, las redes sociales se inundaron de mensajes de dolor tras difundirse la última fotografía de Gaspar Prim Díaz con vida. La imagen fue capturada y subida a Instagram por el propio director Lucas Vignale horas antes de abordar el vuelo del domingo por la mañana. En la postal se observa al creador de contenido de 23 años relajado en una reposera frente al mar de Río de Janeiro, vistiendo un traje elegante y fiel a su particular estilo.

El trágico desenlace ocurrió cerca de las 9:00, cuando las dos aeronaves colisionaron en pleno vuelo y cayeron sobre el estacionamiento de una concesionaria de la firma de autos eléctricos BYD. El impacto desató un foco ígneo de gran magnitud. El teniente coronel Fabio Contreiras confirmó a los medios locales que la combustión de las baterías de aproximadamente 20 vehículos particulares estacionados en el playón provocó explosiones en cadena y una densa columna de humo negro, dificultando las tareas iniciales del Cuerpo de Bomberos, que finalmente constató que no hubo sobrevivientes.
















