Una manifestación convocada este jueves frente al Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada derivó en violentos enfrentamientos, corridas y un masivo operativo de seguridad que culminó con 12 personas detenidas. La movilización, que se había iniciado de forma pacífica alrededor de las 11 bajo una intensa lluvia, modificó por completo su dinámica pasadas las 17, momento en que las fuerzas federales activaron un protocolo de dispersión con carros hidrantes y gases lacrimógenos para desalojar las inmediaciones del palacio legislativo.
Durante la primera parte de la jornada, la Plaza del Congreso albergó columnas de las dos CTA, gremios de la CGT, agrupaciones de la UTEP, partidos peronistas y sectores del Frente de Izquierda, sumados a una fuerte presencia de militantes radicales y ciudadanos autoconvocados. La concentración contó además con figuras políticas como el gobernador bonaerense Axel Kicillof y diversos legisladores nacionales, en paralelo a actividades comunitarias como un “verdurazo” y discursos desde un escenario móvil. Sin embargo, la tensión se incrementó cuando grupos de manifestantes avanzaron sobre el vallado perimetral en la intersección de las avenidas Yrigoyen y Entre Ríos, desatando la respuesta policial.

El escenario posterior incluyó disturbios provocados por pequeños grupos que rompieron veredas para arrojar escombros, junto con la quema de contenedores de basura. Esto motivó el avance de 820 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura Naval, quienes utilizaron postas de goma y unidades motorizadas para disipar la concentración, mientras los oradores pedían la desconcentración desde los altoparlantes. El saldo oficial del operativo arrojó tres detenidos por parte de las fuerzas federales y nueve arrestos por atentado y resistencia a la autoridad a cargo de la Policía de la Ciudad. En tanto, tres uniformados resultaron heridos, dos de ellos pertenecientes a la Gendarmería, quienes debieron ser trasladados al Hospital Churruca tras sufrir heridas de gravedad por pedradas en la cabeza.
















