Durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM), el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, analizaron la actualidad del sistema financiero y descartaron cualquier tipo de intervención directa del Estado para asistir a los deudores con atrasos en sus pagos. Las autoridades monetarias señalaron que el sector privado prefiere que el regulador se mantenga al margen de dicha situación, afirmando que la intromisión pública suele resultar contraproducente y que la resolución del conflicto debe darse de forma natural entre los tomadores y los dadores de financiamiento.
Bausili destacó que, si bien el crédito local logró duplicarse en comparación con los registros de hace un año y medio, los niveles generales continúan siendo ínfimos al cotejarlos con otras economías globales. Al evaluar las causas del incremento de la irregularidad en los pagos, el funcionario puntualizó que el fenómeno no responde únicamente a un deterioro en el comportamiento de cobro, sino también al estancamiento del volumen prestado por las entidades bancarias, lo que eleva el peso proporcional de la mora. Asimismo, el titular del BCRA estimó que las proyecciones de junio sugieren un leve descenso y un posible punto de inflexión en la tendencia alcista respecto a mayo.

En cuanto a la posibilidad de impulsar las líneas de financiamiento en moneda extranjera, los directivos hicieron alusión a la vigencia de la restricción legal instaurada tras la crisis del 2001, la cual prohíbe otorgar préstamos en dólares a usuarios que no generen ingresos en esa misma divisa. Bausili consideró necesario profundizar la discusión sobre esta norma para evitar que los ahorros locales emigren hacia otros sistemas financieros; sin embargo, ratificó que en la estructura actual los beneficios no logran compensar los riesgos derivados, por lo que se mantendrán las condiciones vigentes más allá de las flexibilizaciones implementadas recientemente.
















