En el marco de las febriles negociaciones en el Senado de la Nación para destrabar el proyecto de ley de propiedad privada impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, confirmó haber consensuado con sectores aliados descartar la libre venta de tierras a extranjeros e incrementar del 15% al 25% el límite máximo de superficie permitido. De cara a la sesión que pasó a cuarto intermedio tras frenarse el mes pasado, la senadora evitó detallar el cómputo exacto de respaldos pero aseguró contar con las voluntades “suficientes” para alcanzar el quórum y la posterior aprobación del texto.
La iniciativa, que requirió 17 borradores posteriores al dictamen de mayo, mantiene de forma estricta la prohibición de venta de tierras rurales a Estados extranjeros. No obstante, habilita la adquisición por parte de personas jurídicas o figuras asociativas con participación estatal extranjera, siempre que cuenten con la autorización expresa de la provincia correspondiente y del Poder Ejecutivo Nacional, potestad que este último no podrá delegar en funcionarios con rango inferior a Secretario de Estado.

Asimismo, la normativa establece la obligación de inscribir cada operación en un registro inmobiliario provincial bajo un asiento especial que consigne los datos y nacionalidad del comprador, junto con las autorizaciones gubernamentales correspondientes en el caso de firmas con capital estatal extranjero. Con cuentas sumamente ajustadas en la Cámara alta, la conducción oficialista —acompañada en su exposición por los legisladores Bartolomé Abdala, Agustín Coto y Nadia Márquez— enfrentará el desafío de sostener la presencia en las bancas y consolidar los consensos para dar curso a la versión definitiva de la norma.
















