Stephen “Kiki” Ramos acaba de escribir una página inédita en el fútbol nacional. Al sumar sus primeros minutos en la victoria 2-1 de la Selección Argentina Sub 17 en un amistoso frente a Ecuador, el delantero de Vélez Sarsfield se transformó en el primer futbolista nacido en Haití en vestir la camiseta albiceleste en cualquier categoría de la AFA.
Nacido el 3 de abril de 2009 en Puerto Príncipe, Ramos llegó al país tras ser adoptado por una familia argentina a los ocho meses de vida. Su camino con la pelota comenzó a los 6 años gracias a un vecino hincha de Vélez que lo impulsó a sumarse a la institución de Liniers, donde realizó todo el proceso formativo hasta afirmarse como una de las promesas más destacadas de la cantera fortinera.

Su presente en la Sexta División, bajo la dirección técnica de Héctor Manfredi, refleja un momento demoledor: ostenta 12 conquistas en el torneo de Inferiores, incluyendo una actuación de cuatro goles frente a Atlético Rafaela el pasado 2 de junio y un tanto clave en el triunfo 2-1 contra Boca justo antes de recibir la citación nacional. Estas actuaciones ratificaron el seguimiento sobre un atacante reconocido por su despliegue físico y velocidad.
El camino del atacante de 17 años no estuvo exento de obstáculos. A los 14 años ya descollaba en la Octava División, donde sus características despertaban comparaciones con el estilo de Vinicius Jr. Pero durante 2025 su progresión sufrió un parate debido a una racha de lesiones. Ya recuperado en este 2026, reencontró su versión más goleadora, llamando la atención del entrenador Diego Placente, quien lo incluyó en la lista de 25 convocados. Si bien desde el fútbol caribeño monitoreaban su evolución, el atacante definió su postura deportiva al optar por el conjunto nacional.
El horizonte inmediato para Ramos y la preselección es el Mundial de Qatar, certamen que se disputará del 19 de noviembre al 13 de diciembre. Para Argentina representa un reto histórico, ya que la categoría Sub 17 es la única corona internacional que le resta conseguir en sus vitrinas, habiendo obtenido como máximos logros los terceros puestos en Italia 1991, Ecuador 1995 y Finlandia 2003, sumado al antecedente reciente del Sudamericano de Paraguay donde fue finalista.
















