La Casa Rosada destacó que la Argentina conservó la tasa mínima del 10% y las exenciones negociadas dentro del nuevo esquema arancelario dispuesto por la administración de Donald Trump. En el Poder Ejecutivo consideran que el alineamiento entre Javier Milei y el mandatario estadounidense influyó para sostener el tratamiento preferencial obtenido en el entendimiento firmado en febrero. A su vez, interpretan que la Casa Blanca recurrió a una nueva herramienta jurídica respaldada por una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre trabajo forzoso, un capítulo que ya integraba el acuerdo bilateral y en el que el país había asumido compromisos de control.
Pese al esquema arancelario favorable, el oficialismo no prevé impulsar en el corto plazo el tratamiento del convenio en el Congreso. Desde Balcarce 50 señalaron que el entendimiento excede la materia arancelaria e involucra aspectos regulatorios, normas sobre propiedad intelectual, patentes y barreras no arancelarias que aún requieren que Washington complete la instrumentación y la documentación formal correspondiente. Este criterio de espera abarca también al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), el cual, pese a contar con dictamen, no formará parte de la agenda legislativa inmediata para evitar un debate fragmentado del paquete de medidas.

En paralelo, el Gobierno ratificó que la relación estratégica con Washington continuará como uno de los ejes centrales de la política exterior durante el segundo semestre. En ese marco, Milei prevé viajar a Estados Unidos en octubre para participar de un foro en Washington por el Mes de la Herencia Hispana junto a referentes políticos, diplomáticos y empresariales. Desde Nación evalúan que la decisión del USTR confirmó el rumbo de la negociación y brinda señales de continuidad en la relación bilateral a la espera de completar la implementación integral del acuerdo.
















