Tras el cierre del Mundial 2026, la administración nacional retomó su actividad política y este martes reunió a su mesa chica en la Casa Rosada para delinear los próximos pasos en el Congreso de la Nación, que transita su tradicional receso invernal de quince días. El cónclave, encabezado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, se llevó a cabo dos horas después de la habitual conferencia de prensa del vocero presidencial, Adrián Ravier, y contó con la presencia de los principales referentes del oficialismo, entre ellos el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor Santiago Caputo; la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el armador nacional Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el secretario de Prensa, Fabián Fernández.
Durante la reunión se definieron los detalles de las próximas iniciativas que buscará impulsar el Ejecutivo en el Parlamento. El primero de los proyectos corresponde a los cambios en la Ley de Inocencia Fiscal, cuya presentación oficial estará a cargo del ministro de Economía en una conferencia de prensa en su cartera, previa a su ingreso formal a la Cámara de Diputados. Asimismo, se programó que la próxima semana el presidente Javier Milei encabece la presentación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central —elaborada personalmente por el mandatario junto a Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Santiago Bausili—, un anuncio cuyo formato continúa bajo análisis y para el cual no se descarta el uso de la cadena nacional. Esta reforma apunta a retrotraer los cambios introducidos en 2012 para que la autoridad monetaria recupere como única función la preservación del valor de la moneda, prohibiendo el financiamiento al Tesoro, endureciendo las sanciones para los funcionarios que autoricen emisión para auxiliar al fisco y fortaleciendo la gobernanza institucional.

El reinicio de la actividad parlamentaria tras el receso tendrá su primera prueba de fuego el próximo 6 de agosto, fecha en la que el Senado sesionará para debatir la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Esta iniciativa, redactada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había sufrido un traspié legislativo la semana pasada al no reunir los consensos necesarios en torno a uno de sus puntos clave, la habilitación de la venta de tierras a extranjeros. A esta prioridad se suma la discusión sobre los cambios en el régimen de Zona Fría, un proyecto orientado a acotar los subsidios a las tarifas de gas exclusivamente a la Patagonia, Malargüe y la Puna, suprimiendo el beneficio para los usuarios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
En paralelo, las negociaciones en torno a la reforma electoral continúan trabadas debido a la resistencia de los bloques aliados a la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO). Para encauzar este escenario, el jefe de Gabinete encabeza las conversaciones con las provincias y proyecta una serie de encuentros con gobernadores destinados a formalizar convenios clave, como el traspaso de obras viales a Santa Fe y proyectos de infraestructura en Catamarca y Santiago del Estero, instancias que también servirán para monitorear y gestionar los apoyos necesarios para la agenda legislativa del oficialismo.
















