Un potente sismo de magnitud 7.4 en la escala de Richter se registró este viernes a las 8:48 de la mañana hora local, generando alarma y provocando la evacuación de numerosas personas en la región centroamericana. De acuerdo con los informes preliminares del Servicio Sismológico Nacional de México y del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico tuvo su epicentro en el océano Pacífico, frente a las costas del estado mexicano de Chiapas y a unos 97 kilómetros de la localidad de Tapachula. Debido a su escasa profundidad, las sacudidas se percibieron con una intensa fuerza en las áreas próximas al origen, expandiéndose el temblor hacia naciones vecinas como Guatemala y El Salvador.
El fenómeno natural también quedó registrado con fuerza en territorio guatemalteco, donde el Servicio Sismológico de ese país reportó una magnitud preliminar de 6.7. Las autoridades de dicha institución ubicaron el epicentro a 53.9 kilómetros al oeste-suroeste de Ocós, en el departamento de San Marcos, con una profundidad estimada de 10 kilómetros. Ante la magnitud del evento, el sistema de vigilancia de Estados Unidos activó inicialmente una alerta de tsunami evaluando la posible llegada de olas peligrosas a las zonas costeras más cercanas al epicentro en el Pacífico; por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador descartó de manera temprana cualquier riesgo de este tipo para sus propias costas coloniales.

Hasta el momento, los organismos oficiales de México, Guatemala y El Salvador no han reportado víctimas fatales ni daños materiales de consideración, aunque las distintas entidades sismológicas continúan con el monitoreo constante del fenómeno ante la inminente posibilidad de que ocurran réplicas. En el estado de Chiapas, la Secretaría de Protección Civil confirmó a través de sus canales oficiales que se mantiene activa y supervisando de forma permanente la situación en las diversas regiones de la entidad. Este sismo en la costa del Pacífico ocurre semanas después de la emergencia vivida el pasado 24 de junio en Venezuela, donde dos terremotos consecutivos de 7.2 y 7.5 de magnitud causaron graves consecuencias en el país sudamericano, registrando un balance oficial de 4.930 personas fallecidas según los datos difundidos por la Asamblea Nacional de esa nación.
















