A tan solo tres días de la gran definición del Mundial de 2026, la selección española de fútbol atraviesa momentos de incertidumbre física tras confirmarse que dos de sus principales figuras no pudieron entrenarse a la par del plantel. La mayor preocupación gira en torno a Lamine Yamal, el extremo de 19 años del Barcelona, quien encendió las alarmas al presentarse a la práctica de esta tarde con un vendaje visible en la zona del cuádriceps izquierdo y mostrando signos de renguera al ingresar al campo de juego. El atacante no fue el único averiado del representativo europeo, ya que el lateral derecho Pedro Porro, pieza clave del Tottenham y autor de uno de los goles en la semifinal frente a Francia, también debió realizar un trabajo preventivo debido a una sobrecarga muscular.

Ambos futbolistas iniciaron la jornada junto al resto del grupo sobre el césped, pero luego del habitual calentamiento inicial quedaron marginados de los rondos tácticos. Durante los 15 minutos en los que la prensa tuvo acceso al entrenamiento, se pudo observar tanto a Yamal como a Porro realizando únicamente tareas de estiramiento sobre colchonetas. A pesar de estas precauciones físicas, el cuerpo médico de la Real Federación Española de Fútbol intentó transmitir tranquilidad a los medios de comunicación, deslizando que las cargas de trabajo fueron reducidas por precaución y anticipando que ambos futbolistas podrían reincorporarse a los trabajos grupales mañana mismo. En el país europeo predomina el optimismo de que tanto el delantero como el defensor llegarán en condiciones de disputar la final del próximo domingo en Nueva Jersey frente a la Argentina, aunque permanece la incógnita sobre si lograrán alcanzar el cien por ciento de sus condiciones físicas para el trascendental encuentro.
















