Tras el vibrante y sufrido triunfo en Kansas City, el rendimiento individual de los futbolistas de la Selección Argentina dejó distintas notas destacadas en el análisis línea por línea. En el arco, Emiliano Martínez (6) aportó seguridad en sus intervenciones, luciendo un gran nivel en el primer tiempo al ganarle un mano a mano clave a Embolo a los 31 minutos y ratificando su solvencia en el complemento con una doble tapada de mérito en apenas sesenta segundos, quedando sin responsabilidad en el gol helvético. En el plano defensivo, Nahuel Molina (5) mostró intensidad en sus proyecciones ofensivas por el carril derecho, aunque sufrió desajustes en el retroceso que derivaron en la pérdida de su espalda durante la jugada del empate rival. Por su parte, Cristian Romero (7) firmó una actuación de menor a mayor, erigiéndose como una muralla en el segundo tiempo al imponerse en casi todos sus duelos personales y sosteniendo su presencia en campo contrario durante la prórroga, mientras que Lisandro Martínez (6) estuvo atento en los pocos avances suizos de la primera mitad, salvó una acción de peligro con un cruce al inicio del complemento y casi anota un golazo de tijera sobre el cierre del tiempo regular. Completando la zaga, Nicolás Tagliafico (6) completó un partido inteligente en el posicionamiento y aportó la habitual cuota de entrega en la marca cuando la exigencia por su sector creció en la segunda mitad.
En la mitad de la cancha, la Albiceleste experimentó rendimientos más discretos. Rodrigo De Paul (3) redondeó una jornada floja, mostrándose atolondrado en la presión inicial y exhibiendo imprecisiones constantes con el balón durante los primeros minutos del segundo tiempo. Leandro Paredes (5) alternó una correcta distribución y firmeza defensiva con algunos excesos en el juego brusco, destacándose un pase entrelíneas a Messi que fue invalidado por fuera de juego. Asimismo, Enzo Fernández (4) tuvo una participación muy acotada, arriesgando de manera innecesaria en ciertas jugadas y sin encontrar claridad para resolver. La contracara en la zona media fue Alexis Mac Allister (6), quien se consagró como la figura del primer tiempo gracias a su implacable cabezazo a los 9 minutos para abrir el marcador y mantuvo un rol protagónico en el complemento, quedando a un paso de sellar un doblete con otro frentazo que fue providencialmente rechazado por un defensor.

En la línea de ataque, Lionel Messi (5) inició el compromiso con lucidez al ejecutar el centro preciso que derivó en el gol inicial, aunque su influencia mermó en el segundo período; a pesar de ello, estuvo a centímetros de concretar un golazo con un remate de pierna derecha sobre el epílogo del tiempo regular y mantuvo el control de los hilos ofensivos en la prórroga. Su compañero de ofensiva, Julián Álvarez (7), ratificó su habitual despliegue en la presión alta y el juego asociado, y si bien experimentó un bache en el cierre de los noventa minutos, se convirtió en el héroe del suplementario al definir la historia con un espectacular golazo al ángulo. Finalmente, el aporte de los relevos resultó determinante: Nicolás González (6) le dio frescura al carril izquierdo con proyecciones picantes; Gonzalo Montiel (5) alternó aciertos y errores; Thiago Almada (6) ingresó con criterio buscando remates de media distancia; Lautaro Martínez (6) apareció en la última jugada del alargue para capturar un rebote y liquidar el encuentro; mientras que Nicolás Otamendi (-) y José Manuel López (-) sumaron minutos valiosos sobre el cierre, completando el mapa de una clasificación trabajada.
















