La Justicia local se encuentra analizando los elementos de prueba presentados en una denuncia por una violenta agresión física y daños materiales, presuntamente perpetrados por personal de seguridad de un local nocturno ubicado en el barrio San Martín, de San Miguel de Tucumán.
El denunciante, identificado como Ricardo Maximiliano Gómez, de 35 años, detalló ante la Unidad Fiscal de Decisión Temprana que el episodio ocurrió alrededor de las 6:30 de la madrugada del domingo 5 de julio en el boliche Polo, situado en la intersección de Lavalle y Batalla de Boyacá.
Según consta en el escrito judicial, el conflicto se inició en el interior del establecimiento, donde Gómez se encontraba junto a su pareja. Tras ser señalado con un láser mientras sostenía una bebida, el hombre mantuvo una discusión con un custodio. De acuerdo con su relato, la situación escaló de inmediato cuando otros empleados de seguridad se sumaron a la disputa, retirándolo a la fuerza del boliche mientras le propinaban patadas, golpes de puño y bastonazos, dejándolo en un estado de indefensión.

La agresión habría continuado en la vía pública una vez que la víctima y su pareja subieron a su automóvil, un Volkswagen Gol. Gómez denunció que los guardias rompieron varios vidrios y causaron serios daños en la carrocería del vehículo. Asimismo, la presentación señala que algunos de los atacantes se introdujeron por las ventanillas para rociarlo con gas pimienta y aplicarle descargas con un dispositivo similar a una picana eléctrica.
El altercado finalizó con la llegada de un móvil policial. En ese momento, según la víctima, los custodios argumentaron falsamente que él había atropellado a una persona, una versión que no pudo ser constatada por los efectivos actuantes. Posteriormente, el damnificado radicó la denuncia formal en la Comisaría Octava, dependencia a la que también acudieron directivos del boliche y parte del personal de seguridad.
Como consecuencia del ataque, el Centro Asistencial Ramón Carrillo emitió un certificado médico donde se constata que Gómez sufrió politraumatismos, un traumatismo encéfalo-craneano sin pérdida de conocimiento y múltiples lesiones en el cuerpo. Como parte del proceso legal, el denunciante aportó fotos de sus heridas, imágenes del coche dañado y un video del hecho. Además, solicitó a la Fiscalía el secuestro de las filmaciones de las cámaras de seguridad del boliche y la entrega de la nómina del personal que prestó servicios esa noche para lograr su identificación.
















