El Gobierno nacional avanza con una reforma del régimen de envíos internacionales por courier que podría cambiar la forma en que los argentinos realizan compras en plataformas como Shein, Temu y Amazon. La iniciativa apunta a reforzar los controles aduaneros, digitalizar los procesos y modificar el esquema vigente para los envíos provenientes del exterior.
El anticipo fue realizado por el director general de Aduanas, José Andrés Velis, durante una exposición ante despachantes de aduana, donde confirmó que el organismo trabaja en una revisión integral del sistema ante el fuerte crecimiento que registraron las compras online internacionales en los últimos meses.

Uno de los anuncios más relevantes fue que el actual régimen que permite realizar hasta cinco envíos anuales con beneficios para compras de hasta 400 dólares dejará de existir. Según explicó el funcionario, el objetivo es recuperar la trazabilidad de las operaciones y evitar irregularidades detectadas en la utilización de datos fiscales para importar mercadería.
“La operatoria se desbordó”, reconoció Velis al referirse al funcionamiento del sistema actual, al señalar que la Aduana perdió capacidad para verificar algunos datos de quienes reciben los envíos.
Amazon ya prueba un nuevo sistema
Como parte de la modernización, la Aduana puso en marcha una prueba piloto junto a Amazon para que los impuestos sean liquidados al momento de realizar la compra.
La intención es que el organismo reciba la información de la operación antes de que el paquete llegue al país, lo que permitiría agilizar los controles y reducir los tiempos de liberación de la mercadería.
Además, el funcionario confirmó que avanzan otros cambios vinculados con la digitalización de la operatoria y un nuevo sistema de turnos para el sector courier que será administrado directamente por la Aduana.
Qué puede pasar con las compras en Shein y Temu
Aunque todavía no se publicó la reglamentación de las modificaciones, el nuevo escenario obligará a prestar más atención al costo final de cada compra.
Los productos de mayor valor agregado seguirían ofreciendo diferencias de precio importantes frente al mercado argentino, incluso si aumentan los impuestos. Entre ellos aparecen celulares de alta gama, notebooks, consolas de videojuegos, componentes para PC, cámaras fotográficas, perfumes importados y algunos repuestos electrónicos.
En cambio, artículos de bajo costo como accesorios, ropa básica, bijouterie o pequeños gadgets podrían perder competitividad debido al impacto del envío internacional y de la carga impositiva.
Cómo funcionan hoy los envíos
Actualmente existen dos modalidades para ingresar compras realizadas en plataformas internacionales.
Por un lado está el sistema Puerta a Puerta, administrado por Correo Argentino, que permite importar productos para uso personal por hasta 3.000 dólares, con una franquicia de 50 dólares para los primeros 12 envíos del año calendario.
La otra alternativa es el Courier Internacional, utilizado por muchas compras realizadas en Shein y Temu a través de empresas privadas de logística.
Este régimen permite hasta cinco envíos por año, con un valor máximo de 3.000 dólares por operación, un límite de 50 kilos por paquete y hasta tres unidades iguales por producto.
Además, las compras con un valor FOB de hasta 400 dólares actualmente no pagan derecho de importación ni tasa de estadística, un beneficio que quedaría alcanzado por los cambios anunciados por la Aduana.
Recomendaciones antes de comprar
Mientras se espera la reglamentación oficial, especialistas recomiendan comparar siempre el precio final con impuestos incluidos, verificar el costo del courier antes de confirmar la operación y priorizar aquellos productos cuya diferencia de precio con el mercado local siga siendo significativa.
También aconsejan evitar compras impulsivas de artículos económicos, ya que en esos casos el costo del envío suele representar una parte importante del valor total.
Alerta por estafas
En paralelo al crecimiento de las compras internacionales, también aumentaron los intentos de fraude mediante correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o SMS que simulan provenir de la Aduana o de empresas de logística.
La modalidad más habitual consiste en informar falsamente que un paquete quedó retenido y solicitar el pago de un supuesto arancel mediante un enlace externo.
Ante este tipo de comunicaciones, la recomendación es no ingresar a links recibidos por mensajes no solicitados y verificar siempre el estado del envío a través de los canales oficiales de la empresa transportista.
















