La Policía Federal Argentina, a través del Departamento de Investigaciones Federales, desmanteló una organización criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. La estructura actuaba en forma coordinada entre la provincia de Tucumán y el Área Metropolitana de Buenos Aires, y la intervención se concretó tras una investigación iniciada en agosto de 2025.
El caso comenzó cuando agentes detectaron en la Terminal de Ómnibus de Retiro el arribo de dos mujeres provenientes de Tucumán; una de ellas contaba con una solicitud de paradero vigente presentada por sus familiares. Tras aplicar protocolos de asistencia y realizar entrevistas con personal especializado, se confirmó que habían sido captadas mediante ofertas laborales falsas para ser trasladadas y explotadas sexualmente.

Durante meses, los investigadores realizaron tareas de inteligencia y análisis de dispositivos electrónicos secuestrados, lo que permitió reconstruir el funcionamiento de la red: en Tucumán había una persona encargada de seleccionar a mujeres en situación de vulnerabilidad, mientras que otro integrante se ocupaba de trasladarlas hacia la Ciudad de Buenos Aires. Allí eran alojadas en departamentos de alquiler temporario, una modalidad que les permitía evitar controles policiales.
















