Inglaterra derrotó 3-2 a México en el estadio Azteca y selló su clasificación a los cuartos de final del Mundial, luego de un encuentro vibrante que tuvo cinco goles, dos penales y emociones hasta el último minuto.
El partido, que había sufrido una demora de una hora por una tormenta eléctrica, entregó un espectáculo de alto nivel. La selección inglesa golpeó con la calidad de sus principales figuras y terminó imponiendo su jerarquía frente a un México que nunca dejó de competir y estuvo cerca de igualarlo en el tramo final.

Los Tres Leones encontraron la diferencia en apenas dos minutos. Jude Bellingham abrió el marcador a los 36 minutos y volvió a aparecer a los 38 para ampliar la ventaja. Sin embargo, la respuesta mexicana fue inmediata: Julián Quiñones descontó a los 42 y dejó el partido abierto antes del descanso.
En el complemento, Inglaterra volvió a estirar la diferencia gracias a un penal convertido por Harry Kane a los 60 minutos. Pero México no bajó los brazos y volvió a meterse en partido con otro penal, esta vez ejecutado por Raúl Jiménez a los 69.
Durante varios pasajes del encuentro, el conjunto mexicano logró adueñarse de la pelota y complicó a un rival que no consiguió sentirse cómodo. Aun así, Inglaterra supo aprovechar la eficacia de sus futbolistas más determinantes para sostener la ventaja y resistir la presión en el cierre.
Con este triunfo, el seleccionado inglés se metió entre los ocho mejores del torneo y mantiene intactas sus aspiraciones de luchar por el título. México, en cambio, se despidió del Mundial tras una actuación que dejó buenas sensaciones por su actitud y propuesta, aunque sin el premio de la clasificación.
















