La Federación Internacional del Automovilismo (FIA) explicó que el polémico desenlace del Gran Premio de Gran Bretaña se debió a una falla en el sistema informático, y no a una decisión equivocada de la dirección de carrera.
¿Qué pasó en el final?
Tras el accidente de Max Verstappen en la vuelta 48, se activó el coche de seguridad. Una vez recuperado el monoplaza y permitido que los autos con vuelta perdida se desdoblaran, las reglas indican que debe completarse una vuelta más antes de reanudar la competencia.
- En la penúltima vuelta apareció en los tableros el mensaje: “Safety Car In This Lap”, lo que hacía suponer que habría resalida para una última vuelta con bandera verde.
- Solo 8 segundos después, el sistema se corrigió automáticamente y cambió el aviso a “Safety Car Deployed”, por lo que el coche de seguridad permaneció en pista hasta la bandera a cuadros.
La explicación oficial
La FIA aclaró que el procedimiento se siguió correctamente según el artículo B5.13.5 del reglamento, y que el primer aviso fue un error:
“El mensaje apareció erróneamente debido a un fallo de software. Las reglas se aplicaron tal como corresponde, por lo que el resultado final es válido”.
Esto confirmó la victoria de Charles Leclerc, mantuvo el segundo puesto de George Russell —que no entró a cambiar neumáticos— y el tercero de Lewis Hamilton.

Contexto especial
El hecho generó comparaciones inmediatas con el final del Mundial 2021 en Abu Dhabi, donde sí se aplicaron mal las normas y se modificó el resultado en la última vuelta. En esta ocasión, la FIA asegura que solo hubo un error en la comunicación, pero el reglamento se cumplió.
















