El brutal asesinato de Marta Azucena Migliorini, de 65 años, es investigado por la Justicia luego de que la mujer fuera encontrada sin vida dentro de su vivienda del barrio Aeropuerto, en Banda del Río Salí. La víctima presentaba signos de haber sido atada, golpeada y atacada con un arma blanca. Hasta el momento, tres personas fueron aprehendidas por el hecho, entre ellas un vecino y un menor de edad.
El caso comenzó a esclarecerse durante la tarde del viernes, cuando un sobrino de la mujer decidió acercarse hasta la casa, ubicada en inmediaciones de las calles Trelew y Corrientes, al no poder comunicarse con ella desde hacía varias horas.

Como nadie respondía y el inmueble permanecía cerrado, ingresó por la parte trasera tras forzar una puerta. Al entrar encontró a su tía sin vida y alertó de inmediato al sistema de emergencias.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, conducida por el fiscal Carlos Sale, quien se presentó en el lugar junto al auxiliar de fiscal Miguel Fernández. También intervino el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), encargado de realizar las pericias y el relevamiento de la escena.
Los primeros informes señalaron que la mujer había sido inmovilizada, sufrió una violenta golpiza y recibió heridas ocasionadas con un elemento cortante. Además, los especialistas estimaron que el crimen se había producido varias horas antes del hallazgo.
Dentro de la vivienda, los investigadores encontraron un importante desorden y manchas de sangre en distintos ambientes. Esos indicios refuerzan la hipótesis de que la víctima habría intentado defenderse antes de ser asesinada.
En el marco de las averiguaciones, familiares de Migliorini contaron que el día anterior ella les había comentado que había visto personas merodeando la tapia de su domicilio, situación que le había generado preocupación.
Otro de los elementos que impulsó la pesquisa fue el testimonio de una persona que aseguró haber escuchado los ladridos persistentes de los perros del barrio y haber observado a un vecino frente a la vivienda durante la jornada del viernes.
Con esos datos, efectivos policiales localizaron al sospechoso y lo demoraron. Durante la requisa encontraron entre sus pertenencias las llaves del automóvil de la víctima, un hallazgo que pasó a ser una de las principales evidencias de la causa.
De acuerdo con fuentes de la investigación, el hombre manifestó que no había actuado solo y que había ingresado a la vivienda junto a otras dos personas, una de ellas menor de edad. A partir de esa información, los investigadores concretaron las otras dos aprehensiones.
Los tres sospechosos permanecen a disposición de la Justicia mientras la Fiscalía continúa reuniendo pruebas para determinar el grado de participación de cada uno.
Aunque la principal línea investigativa sostiene que el homicidio ocurrió durante un robo, los investigadores consideran que la violencia ejercida contra la víctima fue particularmente extrema. Por ese motivo continúan analizando rastros biológicos, huellas, objetos secuestrados, registros de cámaras de seguridad y nuevos testimonios.
Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que las medidas investigativas siguen en marcha para reconstruir con precisión cómo ocurrió el ataque y establecer las responsabilidades de los involucrados.
En las próximas horas está prevista la audiencia de formulación de cargos, en la que la Unidad Fiscal de Homicidios II imputará formalmente a los tres aprehendidos y solicitará las medidas cautelares correspondientes.
















