El futbolista argentino había participado de las tareas de rescate desde el miércoles, cuando el edificio donde vivía su familia en La Guaira quedó reducido a escombros. El club del jugador confirmó el hallazgo este sábado.
El dolor atraviesa el fútbol argentino. Este sábado, el Deportivo La Guaira confirmó mediante un comunicado en redes sociales una noticia que el deporte y la familia de Lucas Trejo temían desde el pasado miércoles: Yanina Maranella, esposa del delantero, y los dos hijos de la pareja, Aarón y Ainhoa, fueron hallados sin vida entre los escombros del devastador terremoto que golpeó Venezuela.
El futbolista cordobés se encontraba concentrado en Caracas con su equipo cuando el sismo se produjo. De inmediato, abandonó la concentración y se trasladó a toda prisa hasta La Guaira, más precisamente a la zona de Playa Grande, donde se alzaba el edificio que la familia Trejo Maranella llamaba hogar. Allí lo esperaba una escena desoladora: la estructura había colapsado por completo, sepultando bajo toneladas de concreto a quienes eran el centro de su vida.

Desde ese momento, Trejo no se despegó de la zona del derrumbe. Integró las filas de rescatistas, familiares y voluntarios que trabajaban sin pausa con la esperanza de hallar señales de vida. Durante días, el delantero escudriñó entre los restos junto a brigadas de emergencia, alimentando una incertidumbre que finalmente se tornó en la peor de las noticias.
La muerte de Yanina, Aarón y Ainhoa conmueve no solo al fútbol venezolano, donde Trejo desarrolla su carrera, sino también al ambiente futbolístico argentino, que sigue de cerca la tragedia de uno de sus propios. En las últimas horas, además, se conoció que el padre del jugador emprenderá viaje desde Córdoba hacia Venezuela para acompañar a Lucas en el momento más difícil de su vida.















