La Selección Argentina cumplió con el trámite en Dallas, derrotó por 3-1 a Jordania en el cierre de la tercera fecha del Grupo J y se clasificó a la próxima instancia del Mundial 2026 con puntaje ideal. Con un mix de titulares y habituales recambios dispuesto por Lionel Scaloni, la Albiceleste impuso condiciones desde el inicio y ya se enfoca en el inicio de los cruces de eliminación directa.
El próximo desafío de la Scaloneta ya está confirmado: se medirá por los dieciseisavos de final ante Cabo Verde, el próximo viernes a las 19:00 (hora argentina) en la ciudad de Miami.
Un primer tiempo de juego asociado y efectividad
Scaloni pateó el tablero en la previa dándole la titularidad a juveniles como Giuliano Simeone —reconvertido en lateral-volante por la derecha— y Nicolás Paz en la zona de gestación.
- El golazo de Lo Celso (18′ 1T): Tras una falta sobre el propio jugador del Tottenham en las inmediaciones del área, Giovani Lo Celso frotó la lámpara y, con una ejecución excelsa de tiro libre, abrió el marcador venciendo la resistencia del arquero Yazeed Abulaila.
- El Toro no perdona (30′ 1T): Minutos más tarde, una serie de rebotes en el área jordana derivó en un remate de Lautaro Martínez que pegó en el poste. Sin embargo, tras el llamado del VAR, el árbitro rumano István Kovács revisó la acción y sancionó penal por una infracción previa. Lautaro Martínez se encargó de cambiarlo por gol con un remate cruzado y certero.

El descuento asiático y el ingreso del Rey
En el arranque del complemento, Jordania movió el banco y mandó a la cancha a su máxima figura, Mousa Altamari. La variante le dio rédito inmediato al entrenador Jamal Sellami: a los 9 minutos, el propio Altamari aprovechó un desajuste en el retroceso argentino para concretar el descuento y ponerle suspenso al marcador.
A los 14 minutos llegó el momento más esperado por el público en Arlington: Scaloni mandó a la cancha de manera conjunta a Alexis Mac Allister, Thiago Almada y Lionel Messi (en reemplazo de Lautaro Martínez). Con el ingreso del capitán, Argentina recuperó el control absoluto del esférico y la circulación en tres cuartos de cancha.
La obra de arte de Messi para liquidar la historia
Cuando el combinado jordano intentaba adelantarse en busca de la hazaña, llegó la sentencia definitiva. A los 34 minutos del segundo tiempo, tras una falta sobre él mismo en la medialuna, Lionel Messi acomodó la pelota y la clavó al ángulo de tiro libre, firmando el 3-1 definitivo y estirando aún más su legendario récord como máximo artillero en la historia de las Copas del Mundo.
En los minutos finales, el DT continuó dosificando cargas e hizo debutar al lateral Valentín Barco y al delantero José Manuel López (ingresó por Julián Álvarez), cerrando una fase de grupos impecable y con el plantel en óptimas condiciones físicas de cara al cruce del viernes en Miami.
















