El inicio del receso de invierno en Tucumán superó las expectativas al registrar la llegada de aproximadamente 65.180 visitantes entre el 9 y el 12 de julio. Este flujo turístico, impulsado en gran medida por las celebraciones del 210° Aniversario de la Declaración de la Independencia, generó una inyección económica estimada en cerca de $7.000 millones, beneficiando de forma directa a los rubros de hotelería, gastronomía, comercio, transporte y prestadores de servicios de la región.
Según las estadísticas del Observatorio Turístico del Ente Tucumán Turismo (ETT), la cifra de viajeros abarca múltiples tipos de hospedaje, desde establecimientos hoteleros y parahoteleros registrados hasta segundas residencias y casas de allegados. A nivel general, la ocupación hotelera y parahotelera provincial promedió un 65%. Los destinos con mayor concentración fueron Yerba Buena y Monteros con el 89%, seguidos por San Javier con el 72%, San Miguel de Tucumán con el 69%, Tafí del Valle con el 64%, El Cadillal con el 50% y San Pedro de Colalao con el 20%.

El éxito de este arranque se atribuye a una variada oferta de actividades públicas y privadas que combinó los actos patrios con espectáculos, cultura y deporte. Entre los atractivos principales destacaron la vigilia en Plaza Independencia, la tradicional Feria de Simoca, el evento de cultura pop Mundo Animé, y las competencias de vela y ciclismo de montaña en El Cadillal.
Domingo Amaya, presidente del ETT, remarcó que este desempeño es el resultado de la cooperación público-privada impulsada por la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo para dinamizar la economía local. El funcionario subrayó que rozar los 7.000 millones de pesos en impacto económico posiciona a la provincia como un destino competitivo de alta calidad. Desde el Gobierno provincial señalaron que continuarán trabajando en conjunto con el sector privado para mantener una oferta diversificada durante el resto de las vacaciones de invierno.
















