River Plate se trajo un valioso punto de su visita a Independiente Santa Fe al empatar sin goles en el Estadio El Campín de Bogotá, en lo que fue el choque de ida por los octavos de final de la Copa Sudamericana. El conjunto dirigido por Eduardo Coudet logró sostener la igualdad en un trámite complejo y dejó la definición abierta de cara a la revancha de la próxima semana en el Estadio Monumental.
En el arco visitante, Santiago Beltrán firmó una actuación determinante para sostener el cero en el arranque del partido, destacándose con un manotazo clave frente a Bustos durante el primer cuarto de hora, aunque posteriormente mostró ciertas dudas con la pelota en los pies. La línea defensiva presentó actuaciones dispares. Nicolás Otamendi ejerció la voz de mando y lideró el fondo con cruces oportunos para neutralizar a Hugo Rodallega, mientras que Lucas Martínez Quarta sintió la incomodidad de desempeñarse fuera de su puesto habitual. En la otra zaga, Lautaro Rivero vivió una noche accidentada: fue amonestado tempranamente, padeció la potencia de los delanteros rivales y cometió un error en la salida en el complemento que afortunadamente no terminó en gol. Por la banda, Facundo González alternó buenas intervenciones con desatenciones defensivas frente a las constantes proyecciones del equipo colombiano.

En el sector medio, el Millonario sufrió la falta de contención de la dupla conformada por Aníbal Moreno y Fausto Vera. Ambos lucieron desacoplados, dejaron espacios a sus espaldas y Vera cometió una arriesgada pérdida sobre el final de la primera mitad que terminó con un remate en el poste por parte de Santa Fe. Tobías Andrada fue la luz de claridad en esa zona, aportando pausa, buen manejo e inteligencia para asociarse, contrastando con la escasa trascendencia de Tomás Galván durante los 60 minutos que estuvo en cancha.
La gran figura de la noche fue Ángel Correa, quien partió desde la delantera pero retrocedió con criterio para conducir cada ataque visitante, generando peligro siempre que tomó la pelota de frente. A su lado, Rafael Santos Borré cumplió con una labor sacrificada pivoteando de espaldas al arco. En el complemento, el ingreso de Thiago Almada le dio aire al mediocampo, sumado a las intervenciones de Valentín Lucero, Joaquín Freitas y Juan Cruz Meza, quienes ayudaron a estructurar al equipo en los minutos finales para sellar el resultado definitivo.
















