San Martín de Tucumán igualó 2-2 ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy este domingo en un encuentro que dejó un sabor muy amargo para el equipo tucumano. El Santo se había puesto en ventaja por dos goles, pero el local reaccionó en el segundo tiempo y logró la paridad. Ya en tiempo de descuento, Diego Diellos encontró la oportunidad de darle el triunfo al visitante, pero su tanto fue anulado por una supuesta posición adelantada que, según las imágenes difundidas después del partido, no existió.
La jugada generó inmediata controversia. El segundo asistente, Gonzalo Ferrari, levantó la bandera cuando Diellos definió y convirtió, pero la revisión de las imágenes mostró que el delantero estaba habilitado por varios metros. Como la Primera Nacional no cuenta con sistema de asistencia por video, la decisión no pudo ser rectificada durante el encuentro. De esa forma, San Martín se quedó sin los tres puntos que le hubieran permitido acercarse a la zona de clasificación al torneo Reducido.

La polémica no terminó con el pitazo final. La delegación tucumana denunció que los integrantes de la terna arbitral, encabezada por Bruno Amiconi, se habrían burlado de ellos mientras se dirigían a los vestuarios. Según el relato de los dirigentes y jugadores, el árbitro les habría dicho al despedirse: “Chau, ya están afuera”. El partido quedó así marcado por la actuación del cuerpo arbitral, que fue el centro de todos los cuestionamientos tras el empate.
















