La CD de San Lorenzo resolvió interrumpir el ciclo de Néstor Gorosito como director técnico del primer equipo inmediatamente después de la caída por 1-0 frente a Instituto. La derrota registrada en la provincia de Córdoba agudizó la crisis deportiva del conjunto de Boedo, posicionándolo en el penúltimo escalón de la Zona A dentro del Torneo Clausura.
El balance del cuerpo técnico encabezado por Gorosito en el certamen local arroja una cosecha de apenas siete puntos sobre 21 posibles, producto de dos victorias, una igualdad y cuatro caídas. En el tramo final de su gestión se sumaron dos traspiés decisivos: el tropezón frente a Huracán, que significó la pérdida de un invicto de 25 años jugando como local en el clásico de barrio, y la pronta despedida en los 16avos de final de la Copa Argentina a manos de Deportivo Riestra, instancia en la que terminó eliminado mediante lanzamientos desde el punto penal.

A pesar de que el propio Gorosito manifestó públicamente en la rueda de prensa posterior al partido en Córdoba que no consideraba dar un paso al costado, sosteniendo que el arribo de Facundo Farías como refuerzo cedido por Estudiantes potenciaría el volumen ofensivo del plantel, la cúpula directiva citó al entrenador a una reunión para finiquitar su desvinculación. De esta manera concluye la segunda experiencia de Pipo al frente del plantel profesional, cargo que asumió originalmente para reemplazar a Gustavo Álvarez. La institución inicia de inmediato las gestiones para contratar a un nuevo estratega que logre revertir el presente deportivo.
















