El continente europeo enfrenta los devastadores efectos de su quinta ola de calor en lo que va del verano boreal, con focos ígneos de gran magnitud activos simultáneamente en Bélgica, España, Francia, Grecia, Croacia, Serbia y el Reino Unido. La persistencia de temperaturas extremas y condiciones de sequía extremas ha acelerado la propagación del fuego, obligando a masivas evacuaciones de civiles y a la intervención coordinada de fuerzas armadas y organismos de asistencia de la Unión Europea.
En Bélgica se registró el incendio más grave del que se tenga memoria tras calcinarse al menos 2.000 hectáreas en el parque natural de los Altos Fens, superando el récord histórico establecido en 2011. Frente a la voracidad de las llamas en la zona de Fagnes y ante el peligro generado por el humo, las autoridades ordenaron la evacuación de turistas, residentes de municipios locales y un campamento infantil en Sourbrodt. Para hacer frente a la catástrofe, la Unión Europea coordinó el despliegue de tres helicópteros y dos aviones cisterna aportados por la República Checa, Suecia y los Países Bajos, integrando un operativo de contención que suma a bomberos locales, agricultores y al Ejército belga.
En la península ibérica, España combate focos de alta peligrosidad en Aragón y Andalucía. En la región aragonesa, el fuego afecta a más de 15.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 1.000 personas de 18 localidades, aunque el trabajo de unos 600 efectivos logró evitar que las llamas alcanzaran cascos urbanos y dos monasterios. Por su parte, en la provincia andaluza de Huelva, más de 1.000 bomberos contienen un perímetro superior a las 25.000 hectáreas de pino y eucalipto tras evacuar a más de 600 vecinos; allí, las autoridades informaron que la cabeza del incendio logró frenar su avance durante la noche.

En el suroeste de Francia, la región de las Landas sufre la reactivación de un frente virulento que ya quemó 1.580 hectáreas y provocó la evacuación preventiva de 650 personas. Alrededor de 550 bomberos, asistidos por aeronaves Canadair, Dash y un helicóptero Chinook, trabajan concentrados en contener los bordes inestables del fuego. En tanto, Grecia permanece en estado de alerta máxima tras registrar más de 50 incendios agroforestales en las últimas 24 horas, destacándose por su gravedad las emergencias desatadas en la isla de Kos y en la zona de Finikas, en Creta.
La región de los Balcanes reporta un panorama complejo con diversos focos activos. En Croacia, tras una ardua labor de bomberos e hidroaviones en la isla de Dugi y en la península de Peljesac, la policía local inició investigaciones tras la muerte de una persona y cerca de cuarenta heridos en la zona de Omis, donde residentes denunciaron un posible origen intencional del fuego. Simultáneamente, Serbia contabiliza 25 incendios forestales activos, destacándose la quema de 2.500 hectáreas en la reserva natural de Deliblatska pescara, a 50 kilómetros de Belgrado, con más de 300 efectivos desplegados.
Finalmente, el Reino Unido emitió una alerta de emergencia para Inglaterra y Gales ante el riesgo extremo de incendios forestales, disponiendo la intervención de tropas militares y helicópteros del Ejército en apoyo a los servicios de rescate. En suelo galés, los operativos superan las 90 horas de trabajo continuo en localidades como Cwmavon, Llandovery, Ebbw Vale y Ferndale. Ante este escenario, la policía británica inició investigaciones por presunta intencionalidad en un foco en Porth —donde cuatro adolescentes de 14 años fueron demorados y liberados bajo fianza—, mientras que el primer ministro Andy Burnham instó a la ciudadanía a extremar los cuidados y tomar con la máxima gravedad la alerta emitida.
















