El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz avanzó este lunes con una audiencia en la que estaban citados siete testigos. La jornada comenzó poco después de las 11 y se esperaba la declaración de una perito, un cura, otra persona que había sido postergada y cuatro testigos con identidad reservada. Sin embargo, antes de arrancar, la defensa pidió nuevamente suspender el proceso por el estado de salud del músico, solicitud a la que se opusieron la Fiscalía y la querella. El abogado Javier Baños señaló que no podía iniciar los interrogatorios sin su asistido presente.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, integrado por los jueces Juan Ramos Padilla, Gustavo Goerner y Hugo Navarro, decidió continuar con la audiencia y dispuso un cuarto intermedio para intentar que Álvarez participara de forma virtual desde el Hospital Tornú, donde permanece internado tras una crisis hipertensiva. Cuando iban a trasladarlo de terapia intermedia a una sala común para conectarse, el cantante sufrió una crisis nerviosa e intentó escaparse del centro de salud. Fue contenido y regresó a su habitación.
Esta es la primera audiencia tras la reanudación del juicio, que había estado interrumpida por la internación de Álvarez. La defensa había planteado que continuar con el proceso afectaría sus derechos y garantías, y mencionó estudios médicos ordenados en un expediente de la Justicia civil vinculado a un pedido de curatela. El tribunal rechazó el planteo y aclaró que el acusado no está obligado a asistir en esta etapa, ya que está representado por sus letrados; su presencia sí será necesaria en los alegatos y al momento de conocerse el veredicto. El fiscal Sandro Abraldes también se opuso a la suspensión y cuestionó los reiterados pedidos de la defensa.

Antes de los incidentes de este lunes, el tribunal había escuchado a tres testigos propuestos por la defensa: la madre de Álvarez, un amigo del barrio y un integrante de su equipo de trabajo. Cristina Congiú, su madre, detalló la relación entre su hijo y la víctima, y afirmó que el músico le había contado que sufría acoso permanente por parte de Díaz, además de decir que ella misma se había sentido intimidada. La semana pasada también había declarado un vecino que intervino en la pelea entre ambos.
El juicio se reanudará el miércoles con otras siete personas citadas, todas con identidad reservada. Álvarez está acusado de homicidio agravado por uso de arma de fuego por la muerte de Díaz, ocurrida en la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Villa Lugano. Según la acusación, tras una discusión y una pelea, el músico sacó una pistola y le disparó cuatro veces en la cabeza. Tras el ataque, huyó y fue detenido horas más tarde. El peritaje estableció que la muerte se produjo por lesiones de proyectil de arma de fuego en la región cefálica y hemorragia interna.
















