A los 68 años falleció Jorge Messi en un sanatorio de su Rosario natal, según fue confirmado de manera oficial por la Liga Profesional de Fútbol (LPF). El empresario y representante de Lionel Andrés Messi se encontraba internado realizando un tratamiento contra una prolongada enfermedad.
Más allá de su lazo familiar, Jorge tuvo un rol determinante en la trayectoria del actual futbolista del Inter Miami. Sus orígenes estuvieron marcados por la cultura del trabajo: nacido en Rosario, con ascendencia italiana y española, en su juventud fue deportista y posteriormente se desempeñó como empleado metalúrgico en la planta de Acíndar, situada en Villa Constitución. Ese trasfondo obrero definió la mentalidad de esfuerzo que luego trasladó a la formación de sus hijos.

En los inicios de la carrera de Lionel, actuó como su primer DT y contención principal. El hito que transformó la vida familiar ocurrió a finales de la década de 1900, cuando las instituciones deportivas locales rechazaron asumir los costos del tratamiento de la hormona de crecimiento que requería el joven deportista. Ante ese escenario, tomó la determinación de viajar a España junto a su hijo de 13 años para buscar una oportunidad en el Fútbol Club Barcelona.
Su perseverancia ante los dirigentes del club catalán fue decisiva para concretar la firma del histórico precontrato en una servilleta de papel junto a Charly Rexach. Este paso garantizó el financiamiento del tratamiento médico, aunque implicó un fuerte costo personal y familiar por la división que demandó la adaptación del futbolista en La Masía.
Posteriormente, asumió de forma profesional la gestión integral de la carrera de su hijo mediante la firma Leo Messi Management, desde donde administró los vínculos contractuales, patrocinios e ingeniería financiera. A lo largo de los años, caracterizados por un bajo perfil mediático, funcionó como resguardo del jugador ante las presiones financieras con la hacienda española y las críticas recibidas durante los períodos complejos con la Selección argentina.
Tras la obtención de la Copa del Mundo en Qatar y el posterior traslado del futbolista a los Estados Unidos, se le vio transitar una fase mucho más distendida, dejando atrás la rigidez de la gestión profesional para acompañar el tramo final de la carrera de su hijo.
















