La causa por la millonaria estafa con vehículos usados en Yerba Buena registró un nuevo avance en las últimas horas con la detención de Javier Goitea, señalado como uno de los actores clave dentro de la operatoria investigada. El acusado se presentó voluntariamente en tribunales luego de haber estado prófugo y quedó inmediatamente detenido.
Durante la audiencia realizada este martes, el Ministerio Fiscal le atribuyó participación como coautor en al menos 12 maniobras fraudulentas, en el marco de una investigación que ya contaba con otros dos imputados privados de la libertad.
De acuerdo con la acusación, Goitea tenía un rol central en el esquema, ya que era quien se presentaba ante las víctimas utilizando una identidad falsa -“Javier Juárez”- con el objetivo de concretar las operaciones y dificultar su posterior identificación. Este mecanismo le permitía sostener el engaño y evitar ser detectado con facilidad.
La modalidad delictiva, según detalló la Fiscalía, se basaba en simular operaciones de compraventa de vehículos bajo el sistema conocido como “llave por llave”. En ese contexto, los clientes entregaban autos y sumas de dinero a cambio de unidades que nunca recibían.
Además, la operatoria incluía distintas estrategias para dilatar los reclamos de las víctimas, entre ellas la entrega de cheques sin fondos y comprobantes de transferencias apócrifos. Mientras tanto, la concesionaria avanzaba en el vaciamiento de sus oficinas, lo que complicaba aún más la recuperación del dinero o los bienes entregados.
En la audiencia también se expusieron casos puntuales en los que los damnificados fueron despojados de camionetas y automóviles. Incluso, se mencionó la comercialización de un vehículo que tenía un pedido de secuestro vigente, lo que agrava el cuadro judicial.
Según surge de la investigación, el acusado habría manejado cifras que superan los 20 millones de pesos en el marco de estas operaciones fraudulentas, lo que evidencia la magnitud del esquema.
La auxiliar de fiscal interviniente fue categórica al describir su participación en los hechos. “Goitea fue una pieza fundamental para sostener el engaño y darle continuidad a la maniobra delictiva”, sostuvo, y remarcó el impacto económico que generó sobre numerosas familias.
En función de estos elementos y teniendo en cuenta el riesgo de fuga -especialmente por haber permanecido prófugo previamente-, la Justicia resolvió dictar seis meses de prisión preventiva. La medida fue concedida durante la audiencia y el imputado permanecerá detenido mientras continúa el proceso.
Con esta resolución, los tres principales acusados en la causa, que investiga una estafa superior a los 175 millones de pesos, ya se encuentran tras las rejas. Sin embargo, la investigación sigue en curso y no se descarta que puedan surgir nuevas denuncias o derivaciones judiciales a medida que se profundice el análisis del caso.
















