El cruce de semifinales entre Argentina e Inglaterra dejó abierta una fuerte controversia en torno a las nuevas directrices arbitrales del certamen tras una acción del mediocampista británico Declan Rice. Durante la segunda mitad del partido disputado en Atlanta, y luego de una dura infracción en el círculo central que derivó en una discusión colectiva, el volante se dirigió al capitán argentino, Lionel Messi, cubriéndose la boca con la mano. Esta conducta infringe la denominada “Ley Prestianni”, una normativa reciente que castiga dicho gesto de forma directa con la tarjeta roja, lo que reactivó las discusiones sobre los criterios aplicados por el referí estadounidense Ismail Elfath, quien intervino para separar a los jugadores pero no expulsó al futbolista inglés, permitiendo que continuara en el campo de juego.

De acuerdo con el reglamento vigente, cualquier futbolista que hable a un oponente tapándose el rostro debe ser sancionado con la expulsión. A pesar de que la repetición televisiva evidenció la infracción reglamentaria por parte de Rice, Messi no mostró reacción alguna ante el intercambio y el árbitro cortó la situación de inmediato. Pocos segundos después, el mediocampista del Arsenal repitió exactamente el mismo ademán al dirigirse a Enzo Fernández, quien tampoco exhibió signos de enojo o de haber sido agredido de manera verbal. Esta falta de reacción por parte de los futbolistas argentinos alimenta el debate sobre si la sanción de esta norma debe ejecutarse de manera automática ante el simple gesto físico o si requiere una evaluación adicional del contexto por parte del colegiado, considerando que taparse la boca ha sido históricamente un hábito común en el fútbol que no necesariamente esconde una agresión.
La cuestionada regla tiene su origen en un polémico episodio en el que Gianluca Prestianni habría insultado de forma racista a Vinicius Júnior en un encuentro de Champions League entre el Benfica y el Real Madrid. Desde su entrada en vigor, la norma ya fue aplicada en dos partidos de este mismo certamen mundialista: en el cruce de Paraguay contra Turquía, donde el turco Mert Müldür denunció ante los jueces al paraguayo Miguel Almirón, y en el duelo de México frente a Ecuador, donde el mexicano Santiago Giménez delató al ecuatoriano Piero Hincapié. El hecho de que la infracción de Rice no fuera castigada en las semifinales no solo expone las lagunas conceptuales del nuevo reglamento, sino que también desalentó los rumores a nivel internacional que sugerían presuntos favores arbitrales en beneficio de la delegación argentina.
Tras el desenlace de la semifinal, ambas selecciones se preparan para cerrar su participación en la cita mundialista el próximo fin de semana. El seleccionado de Inglaterra buscará el tercer puesto del torneo el sábado a las 18:00 (hora de Argentina) en la ciudad de Miami, donde se medirá ante su par de Francia. Por su parte, la Selección Argentina disputará la gran final frente a España el domingo a partir de las 16:00 (hora de Argentina). El conjunto albiceleste irá en busca de su cuarta estrella mundial para igualar la línea histórica de Alemania e Italia, quedando únicamente por detrás de las cinco coronas de Brasil, mientras que el seleccionado español intentará ganar su segundo título para sumarse al palmarés histórico de Francia y Uruguay.
















