El ajedrez mundial volvió a posar sus ojos sobre una de sus grandes promesas: Faustino Oro. Con apenas 12 años, el joven argentino se quedó con el primer lugar en la última jornada del torneo Freestyle Friday, una competencia que se disputa semanalmente y que otorga puntos fundamentales en la carrera hacia el campeonato mundial de la especialidad.
En la ronda decisiva, Oro se enfrentó al vietnamita Ngoc Truong Son Nguyen y logró imponerse con autoridad, consolidando su posición en lo más alto de la tabla. El triunfo no solo le permitió destacarse en esta edición, sino también sumar unidades clave en un certamen que premia la regularidad a lo largo del año. Cada viernes representa una nueva oportunidad, pero también una presión constante: cada punto puede marcar la diferencia en la clasificación final.
El formato del Freestyle Friday exige máxima concentración y adaptación. No se trata solo de ganar partidas, sino de sostener un rendimiento competitivo semana a semana. En ese contexto, la actuación de Oro en esta jornada fue determinante, ya que supo manejar los momentos decisivos con precisión y aprovechar sus oportunidades para cerrar el torneo en la cima.
Sin embargo, más allá del resultado deportivo, hubo otro aspecto que captó la atención de los fanáticos. Durante el certamen, el joven ajedrecista transmitió en vivo su participación a través de su canal de YouTube, donde durante más de dos horas explicó sus jugadas, compartió su pensamiento estratégico y abrió una ventana directa a su proceso de toma de decisiones.
Fue en ese espacio donde Oro también se volvió tendencia por un detalle inesperado: su particular forma de hablar. A lo largo de la transmisión, utilizó un marcado acento español y expresiones propias de creadores de contenido de ese país, lo que generó una ola de comentarios en redes sociales. Frases como “locura, desastre” se replicaron entre sus seguidores, quienes reaccionaron con humor y sorpresa ante el estilo del joven.
El cierre del streaming también tuvo su cuota de espontaneidad. Tras asegurarse el primer puesto, Oro celebró cantando “We Are The Champions”, en un momento que combinó emoción, frescura y cercanía con su audiencia. Luego, se despidió con naturalidad: agradeció a quienes siguieron la transmisión y anticipó futuros contenidos, reforzando el vínculo que mantiene con su comunidad digital.
El Freestyle Friday forma parte de un circuito internacional de ajedrez rápido que se disputa de manera online. Cada jornada suma puntos para una tabla acumulativa que se extiende hasta diciembre, momento en el que se define quién accede al campeonato mundial. Este sistema obliga a los participantes a mantener un alto nivel de juego durante todo el año, lo que convierte cada actuación en un paso clave dentro de un objetivo mayor.
En paralelo a su desempeño en línea, Oro también continúa sumando experiencia en torneos presenciales. Recientemente, logró una destacada actuación en el Open de Menorca, donde consiguió cinco puntos sobre seis posibles. A pesar de ese rendimiento, una particularidad del sistema de emparejamientos le impidió acceder a la tercera norma de Gran Maestro, ya que no enfrentó a la cantidad suficiente de rivales con ese título.
Lejos de ser un freno, ese episodio se suma al proceso de crecimiento de un jugador que ya demostró su talento en múltiples escenarios. Desde sus primeras apariciones, incluso en modalidades vertiginosas como el bullet —donde cada jugador dispone de apenas un minuto por partida—, Oro evidenció una capacidad poco común para resolver bajo presión.
Con un presente en constante evolución y una conexión cada vez más fuerte con el público, Faustino Oro no solo se afirma como una de las grandes promesas del ajedrez, sino también como una figura que entiende el juego dentro y fuera del tablero.
















