La confirmación de la próxima gira sudamericana del papa León XIV ha despertado un fuerte entusiasmo en los círculos políticos y religiosos del país. A pesar del estricto hermetismo que mantiene la Santa Sede sobre la agenda definitiva, diversas fuentes del Episcopado ya comenzaron a diagramar el borrador de lo que se perfila como una histórica visita de tres días, la cual, según las revelaciones del periodista Carlos Pagni, comenzaría el próximo 8 de noviembre tras el paso del Pontífice por Perú y Uruguay.

El cronograma preliminar prevé una agenda sumamente intensa concentrada en puntos neurálgicos. El inicio de las actividades tendría lugar en Buenos Aires, donde se planifica un encuentro multitudinario en la Universidad Católica Argentina y se evalúa una gala en el Teatro Colón, una propuesta del Gobierno porteño que todavía espera la aprobación del Vaticano. Posteriormente, el Santo Padre se trasladaría a la ciudad de Córdoba para llevar a cabo una visita pastoral, para luego culminar su viaje con una misa multitudinaria en la Basílica de Luján, el escenario elegido para el gran cierre de su primera estadía en suelo argentino.
Sin embargo, este esquema inicial ha dejado un sabor amargo en el norte argentino, ya que los borradores actuales de la organización no incluyen a Tucumán en el itinerario. Esta exclusión inevitablemente evoca el gran hito católico de la provincia, ocurrido el 8 de abril de 1987. En aquella oportunidad, durante su segunda gira por el país, Juan Pablo II aterrizó en el Aeropuerto Benjamín Matienzo y fue recibido por una multitud. En su recordada homilía, el “Papa viajero” calificó a San Miguel de Tucumán como la “Cuna de la Independencia” y exhortó a los tucumanos a custodiar la libertad, recordando el nacimiento de la nación en la Casa Histórica.

Por ahora, y a menos que el Vaticano decida realizar una modificación de último momento en el programa oficial, los fieles tucumanos deberán seguir esperando para volver a recibir a un Sucesor de Pedro, manteniendo aquel lejano recuerdo de 1987 como el único registro de una visita papal en su tierra.
















