La controversia arbitral que dejó el último Superclásico entre Boca y River, con triunfo del Xeneize por 1-0, sumó en las últimas horas un capítulo que excede lo deportivo y se traslada al plano judicial. Según pudo saberse a partir de fuentes cercanas a la investigación, la Justicia analiza movimientos financieros sospechosos que estarían vinculados a supuestos pagos en criptomonedas dirigidos a Héctor Paletta, quien estuvo a cargo del VAR en el estadio Monumental y quedó en el centro de las críticas por una decisión clave en el cierre del partido.
El foco del cuestionamiento se sitúa en la jugada ocurrida en los minutos finales, cuando no se sancionó un posible penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta. La acción generó fuertes reclamos por parte del conjunto riverplatense, especialmente porque desde la cabina del VAR no se convocó al árbitro Darío Herrera para revisar la situación en el monitor. Esa omisión es ahora uno de los ejes que no solo alimenta el debate futbolístico, sino que también se entrelaza con la investigación en curso.
Paletta, de 49 años, aparece mencionado en el marco de operaciones con activos digitales que, de acuerdo a los datos preliminares, superarían ampliamente sus ingresos declarados. Durante 2024, habría registrado acreditaciones en billeteras virtuales por más de 130 millones de pesos, una cifra que despertó sospechas al contrastarse con su situación fiscal. La trazabilidad de esos fondos es uno de los puntos que buscan esclarecer los investigadores.
Ante consultas realizadas, la plataforma intermediaria señaló que los movimientos corresponden a compras de criptomonedas, aunque hasta el momento no presentó documentación respaldatoria que permita validar esas transacciones. Esa falta de información concreta alimenta las dudas sobre la naturaleza de los fondos y abre la puerta a posibles inconsistencias.
En este contexto, la hipótesis que se intenta determinar es si parte de esos ingresos podría estar vinculada a pagos indebidos relacionados con su desempeño arbitral. Por ahora, no existe una confirmación oficial que establezca una conexión directa, pero la investigación continúa avanzando sobre esa línea. Desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en tanto, evitaron brindar detalles sobre el caso, amparándose en el secreto fiscal.
Más allá del plano judicial, la actuación de Paletta en el Superclásico ya había generado un fuerte rechazo desde lo deportivo. La jugada que encendió la polémica ocurrió a los 48 minutos, cuando Herrera interpretó que no hubo infracción dentro del área. Desde el VAR, con Paletta como responsable y Sebastián Habib como asistente, no se sugirió la revisión. La situación generó mayor controversia al compararse con otra acción similar en el mismo partido, en la que sí se sancionó infracción tras un cabezazo de Maxi Salas.
El exárbitro internacional Javier Castrilli se pronunció sobre la jugada a través de sus redes sociales con una postura contundente. “Hubo un claro desplazamiento con el brazo… PENAL..!!!”, expresó, y argumentó que no es necesario que exista una fuerza desmedida para sancionar una falta, sino que basta con que el contacto desestabilice al rival.
Las críticas hacia Paletta no son nuevas en el entorno de River. En antecedentes recientes, su desempeño en el VAR ya había sido cuestionado en distintos encuentros. En noviembre de 2025, durante otro Superclásico, desde Núñez señalaron que no advirtió una infracción previa de Milton Giménez sobre Paulo Díaz en la jugada que derivó en un gol de Exequiel Zeballos. Tampoco intervino en septiembre de 2024, cuando River reclamó la expulsión de Marcos Rojo en La Bombonera por dos acciones distintas que no fueron revisadas.
Incluso en el inicio de ese torneo, durante un partido entre River y Barracas Central, se cuestionó una mano de Gastón Campi que no fue sancionada pese a su claridad. En aquella ocasión, el resultado terminó favoreciendo al equipo de Núñez, lo que relativizó el impacto del error.
El malestar también se trasladó al campo de juego. Martínez Quarta le reclamó directamente a Herrera tras la jugada, evidenciando su disconformidad. Por su parte, el entrenador Eduardo Coudet reconoció la dificultad de interpretar acciones finas, aunque marcó la inconsistencia en los criterios aplicados durante el encuentro.
Mientras el debate futbolístico sigue abierto, el avance de la investigación judicial suma un nuevo elemento a una polémica que, lejos de apagarse, continúa escalando en intensidad.










