El Gobierno del Reino Unido formalizó que toda nueva licencia para explorar o explotar petróleo y gas en las Islas Malvinas deberá contar con la aprobación del secretario de Estado de Asuntos Exteriores. La medida fue comunicada por Stewart Wood, subsecretario parlamentario de Estado, en respuesta a una consulta del legislador Colin Moynihan ante la Cámara de los Lores. El funcionario precisó que la administración local mantiene sus facultades regulatorias y ambientales, pero que la autorización definitiva sobre futuros permisos corresponde a la Cancillería británica. El secretario de Estado en funciones es Ed Miliband, quien asumió el cargo en julio de 2026.
La definición se produce en medio de la disputa con la Argentina por el proyecto petrolero Sea Lion. El Gobierno que preside Javier Milei avanzó con procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas vinculadas a la actividad, además de dictar una medida cautelar a través del Juzgado Federal de Río Grande, a cargo de la jueza Mariel Borruto, para que las firmas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration se abstengan de desarrollar tareas mientras se tramita la causa. El Ejecutivo también reglamentó el régimen de sanciones previsto por la Ley 26.659 para quienes operen sin autorización nacional en zonas consideradas de la plataforma continental argentina.

El proyecto Sea Lion, que prevé comenzar su producción en 2028, cuenta con licencias otorgadas con anterioridad, por lo que la nueva disposición británica no deja claro si afecta a lo ya autorizado. El Gobierno de Londres sostiene que los habitantes del archipiélago tienen derecho a disponer de sus recursos naturales bajo el principio de autodeterminación, postura que la Argentina rechaza en el marco de la reivindicación de soberanía. La respuesta parlamentaria no cuestionó los procedimientos seguidos por las autoridades locales para evaluar el impacto ambiental del emprendimiento.
















