San Martín dejó escapar la victoria en Ciudadela tras ir ganando 2 a 0 frente a Deportivo Madryn y terminar en un empate 2 a 2 que encendió la furia de los simpatizantes. La bronca del público apuntó a múltiples frentes: desde severas críticas hacia los arbitrajes que volvieron a perjudicar al equipo como local, hasta reclamos directos a la dirigencia por su falta de peso en la AFA.
A su vez, el descontento se trasladó al plano futbolístico, donde la fragilidad defensiva y el desempeño del arquero Sand quedaron en la mira. La continuidad de Alejandro Orfila quedó fuertemente cuestionada luego de los reproches por los cambios tácticos realizados durante el partido como la salida del goleador del encuentro para meter al equipo atrás, sumado a los cuestionamientos sobre el trabajo del ayudante Jonathan Bottinelli y la floja ubicación del Santo dentro del torneo, actualmente fuera de la zona de Reducido.
















