La Universidad Nacional de Tucumán puso en marcha uno de sus procesos institucionales más relevantes con el cierre de inscripción de listas para la renovación de autoridades en sus 13 facultades. La definición de candidaturas dejó un panorama heterogéneo, en el que conviven disputas electorales en algunas unidades académicas con acuerdos internos en otras, configurando un escenario que combina competencia y consensos.
En total, se oficializaron 20 fórmulas para los cargos de decanos y vicedecanos, que ahora deberán atravesar el período de impugnaciones antes de quedar definitivamente habilitadas. El dato saliente es que seis facultades tendrán elecciones con más de una lista en carrera, mientras que en las siete restantes se presentó una única fórmula, que será proclamada en caso de no recibir objeciones durante el proceso en curso.
Las facultades donde habrá competencia son Arquitectura y Urbanismo, Ciencias Exactas y Tecnología, Ciencias Naturales, Educación Física, Filosofía y Letras y Psicología. En estos espacios se concentrará la atención del proceso electoral, ya que serán los únicos donde la comunidad universitaria deberá elegir entre distintas propuestas.
Entre ellas, la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología se destaca por ser la más fragmentada, con tres fórmulas en disputa. Allí competirán las duplas conformadas por María Fernanda Guzmán junto a Daniel Horacio Valdeón, Sergio Fernando Mohamed con Aida Alicia Olmos y Hugo Daniel Anaya acompañado por María de los Ángeles Gómez López. En el resto de las facultades con competencia, el escenario es más simple, con dos listas que buscarán imponerse en las urnas.
En Arquitectura y Urbanismo, las fórmulas en pugna son las encabezadas por Raúl Fernando Ajmat junto a Silvia Inés Aldonate, frente a César Roberto Gómez López con Víctor Marcelo Montenegro. En Ciencias Naturales, se enfrentarán Hugo Rafael Fernández con Pablo José Sesma contra José Pablo López junto a Julián Patricio Gómez Augier.
Por su parte, en Educación Física competirán Fernando Víctor Erimbaue y María Fernanda Hidalgo frente a la dupla de Sergio Ladislao Wilde con Marcelo Oscar Mesías. En Filosofía y Letras, las opciones estarán representadas por Sergio Oscar Robin junto a Nélida Ángela Sibaldi y por Olga Liliana Sulca con José María Nieva. Finalmente, en Psicología se presentarán dos listas: la encabezada por Anabel Nayle Murhell junto a Adrián Eduardo Chirre y la que integran Silvia López de Martín con Claudia Paola Coronel.
En contraste, otras siete facultades llegarán a la instancia electoral con lista única, reflejando acuerdos internos o liderazgos consolidados que evitaron la competencia. En Agronomía y Zootecnia, la fórmula será la de Susana del Valle Monserrat con Osvaldo Ernesto Arce. En Artes, Silvia Leonor Agüero estará acompañada por Claudio Armando Buselli. En Bioquímica, Química y Farmacia, la propuesta está encabezada por María Inés Gómez junto a María Eugenia Mónaco.
En Ciencias Económicas, la única fórmula corresponde a Adolfo Jorge Rospide con Gustavo Ariel Sota, mientras que en Derecho y Ciencias Sociales se presentaron María Cristina Grunauer junto a Héctor Horacio Madkur. En Medicina, la dupla está conformada por Liliana Mónica Tefaha de Chaban y Roxana del Valle Toledo, y en Odontología por Gastón Martín Lagarrigue junto a Jorge Ernesto Cassini.
Con el cierre de listas, el proceso electoral ingresó en la etapa de revisión, donde se evaluará el cumplimiento de los requisitos formales y se atenderán posibles impugnaciones. Una vez superada esa instancia, las candidaturas quedarán oficialmente habilitadas para participar de la votación que definirá a las nuevas autoridades académicas y administrativas por los próximos cuatro años.
Uno de los puntos que genera mayor expectativa se encuentra en la Facultad de Psicología. Allí, la actual decana Silvia López de Martín busca renovar su mandato en un contexto atravesado por el debate sobre la posibilidad de acceder a un tercer período consecutivo. Esta situación podría quedar sujeta a lo que resuelva la Justicia Federal, lo que añade un componente adicional de incertidumbre a una elección que ya de por sí concentra una fuerte atención dentro de la comunidad universitaria.
















