La derrota de Inglaterra frente a la Selección Argentina en las semifinales de la Copa del Mundo continúa generando repercusiones y pases de facturas en el Reino Unido. Mientras gran parte de los análisis locales apuntan contra el entrenador de la escuadra británica, Thomas Tuchel, por haber replegado al equipo tras el gol inicial de Anthony Gordon —pese a lo cual se prevé que continúe en su cargo de cara a la Euro 2028—, un importante periódico inglés decidió focalizar su descargo en el comportamiento de los futbolistas albicelestes. Se trata del prestigioso diario Telegraph, el cual publicó un artículo donde califica a los dirigidos por Lionel Scaloni como “maestros de las artes oscuras” y detalla de manera minuciosa un total de 31 situaciones que define como artimañas y conductas antideportivas destinadas a desestabilizar a su rival a lo largo del encuentro disputado en Atlanta.
La publicación del medio británico describe cronológicamente diversas infracciones físicas, gestos despectivos y demoras tácticas aplicadas por la escuadra argentina desde el inicio del juego. Entre los incidentes destacados por el periódico se mencionan las tempranas faltas de Alexis Mac Allister, Leandro Paredes y Enzo Fernández sobre Elliot Anderson y Jude Bellingham en los primeros tres minutos de juego, así como recurrentes roces físicos protagonizados por Giuliano Simeone contra Anderson, Anthony Gordon y el arquero Jordan Pickford. El listado también hace hincapié en el constante hostigamiento verbal y físico hacia las figuras de Inglaterra, citando gritos de Paredes a Bellingham cuando este se encontraba en el césped, los insistentes reclamos del plantel para exigir la expulsión de Harry Kane, empujones e interrupciones del juego mediante el lanzamiento de un segundo balón al campo desde el banco de suplentes durante el tiempo de descuento de la primera etapa, e incluso las protestas que Lionel Messi y Enzo Fernández dirigieron hacia la terna arbitral camino al vestuario durante el entretiempo.

La queja del rotativo inglés se extiende a las acciones registradas en la segunda mitad del partido, donde apuntan contra Cristian Romero por gritarle directamente el gol del empate transitorio a Pickford en su rostro, un cruce de insultos por parte de Gonzalo Montiel hacia Bellingham sobre el final, y la clásica maniobra del arquero Emiliano Martínez de arrojarse al suelo para consumir minutos tras atenazar un centro aéreo en tiempo de descuento. El artículo concluye catalogando como provocaciones tanto el altercado generalizado entre los futbolistas de ambas delegaciones tras el silbatazo final como la posterior celebración de los campeones del mundo posando con el trapo que contenía la consigna “Las Malvinas son argentinas”, cerrando así un pormenorizado descargo que busca explicar la caída de su selección a través de las conductas extrafutbolísticas de su oponente.
















