El gobernador Osvaldo Jaldo manifestó este martes su preocupación por el fuerte ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que Tucumán deberá asumir con recursos provinciales distintas políticas y programas que dejarían de recibir financiamiento desde Nación.
Durante una rueda de prensa, el mandatario provincial señaló que la reducción del presupuesto nacional alcanza los $2,5 billones y aseguró que esa medida tendrá consecuencias directas en áreas sensibles para las provincias.
“No hay duda de que a Tucumán le toca parte de la reducción y, fundamentalmente, en áreas sensibles”, expresó Jaldo, al referirse especialmente a los sistemas de salud y educación.
En ese sentido, indicó que existe inquietud entre las provincias luego de la reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa), de la que participó el ministro de Salud tucumano, Luis Medina Ruiz. Según explicó, uno de los programas afectados sería Remediar, destinado a la provisión de medicamentos para tratamientos prolongados.
“Se sacó el programa Remediar, por ejemplo, que son los medicamentos que venían para las personas que tenían largo tratamiento, algunos de carácter oncológico y otros vinculados a la diabetes”, sostuvo el Gobernador, remarcando que muchos pacientes dependen de esos tratamientos de manera permanente.
Jaldo también se refirió al impacto del recorte nacional sobre el sistema educativo y explicó que varios programas destinados a obras y mejoras en establecimientos escolares podrían quedar sin financiamiento.
“Teníamos programas para mejorar ediliciamente nuestras escuelas, que hoy quedan sin efecto, y vamos a tener que intentar hacer con recursos provinciales”, afirmó.
El mandatario provincial señaló además que la reducción de partidas afecta a todas las jurisdicciones del país y sostuvo que las decisiones económicas tomadas por la Nación repercutirán en la vida cotidiana de los ciudadanos.
“Cada uno sabe cuáles son los ingresos y egresos que tiene, y el Gobierno nacional debe saber por qué toma esta medida, pero tiene que saber también que va a repercutir duramente en cada uno de los argentinos, vivan en la provincia que vivan”, expresó.
Por su parte, el ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, brindó detalles sobre el impacto financiero que tendría la suspensión de programas nacionales en materia sanitaria. Según indicó, solamente en el área de salud el costo anual para la Provincia podría alcanzar los $8.000 millones.
“Todavía no lo han hecho, pero está anunciado que se van a suspender algunos programas de drogas importantes, como son las oncológicas y HIV”, explicó el funcionario.
A pesar del complejo panorama económico, Abad aseguró que el Gobierno provincial mantendrá la cobertura de esos tratamientos y priorizará la atención de las personas afectadas.
“La población puede quedarse tranquila porque nosotros no vamos a discontinuar ese programa porque estamos hablando de personas, no de números en una planilla Excel. A nosotros nos interesan las personas”, remarcó.
El ministro también reconoció que la Provincia atraviesa un contexto financiero delicado debido a la caída de la recaudación, aunque afirmó que se continúa trabajando para sostener el equilibrio fiscal.
“Estamos aguantando porque estamos trabajando y administrando el presupuesto de la mejor manera que podemos. La recaudación sigue cayendo, pero nosotros nos estamos moviendo ahí, hay algunas restricciones”, señaló.
Finalmente, Abad garantizó la continuidad de las áreas prioritarias del Estado provincial y aseguró que los servicios esenciales seguirán funcionando con normalidad.
“Los servicios esenciales como salud, educación, seguridad y asistencia social están garantizados”, concluyó.
















