Una presunta disputa por el liderazgo de la tribuna entre los grupos identificados como “El Piolín” y “La Brava” es la principal línea de investigación que sigue la Policía tras los incidentes ocurridos durante el encuentro entre San Martín y Gimnasia y Tiro. Las autoridades evalúan si un intento de “El Piolín” por posicionarse en el sector central de la barrabrava y desplegar sus banderas desencadenó la reacción de “La Brava”, cuyos miembros terminaron desplazando al grupo rival tras una serie de enfrentamientos.
El episodio, que se desarrolló en el segundo tiempo, se extendió durante varios minutos con corridas, golpes y uso de palos, provocando que los espectadores cercanos intentaran resguardarse y que desde las tribunas se escuchara el repudio generalizado con silbidos y cánticos contra los violentos.

En el marco de las investigaciones, la Policía analiza el impacto que tiene la ausencia de dos históricos referentes del sector: Santiago “Cara i’ gota” Villafañe, alojado en el penal de Benjamín Paz bajo cargos de abuso de armas y amenazas, y Facundo Ale, quien cumple prisión preventiva domiciliaria a la espera de juicio por un tiroteo en una fiesta electrónica en Tafí Viejo. Se indaga si esta vacante en el mando fue el detonante para alterar la estructura de poder o si el choque responde a un conflicto previo.
Posteriormente al partido, el personal policial aprehendió en las inmediaciones del estadio a 17 personas por atentado y resistencia a la autoridad, todas ellas vinculadas de forma preliminar a la facción “El Piolín”. La tarea de los investigadores se centra ahora en determinar las responsabilidades individuales dentro del estadio y establecer si los incidentes posteriores en la vía pública, donde hubo intervención policial con proyectiles de goma, guardan relación directa con lo sucedido en las gradas.
Asimismo, las pesquisas buscan esclarecer si existe alguna conexión entre esta disputa y un amedrentamiento previo al plantel antes del choque contra Güemes, hecho en el que habrían intervenido miembros de “El Piolín” y del grupo “Oeste II”.
Por el momento, la dirigencia de San Martín no ha emitido comunicados oficiales ni declaraciones públicas, limitándose a señalar que el operativo policial se inició de oficio, a repudiar los hechos de violencia y a manifestar desconocimiento sobre los motivos que originaron el enfrentamiento.
















